El mayor del Ejército Nacional Raúl Alejandro Girón explicó casi a la medianoche de este jueves a la magistrada Kenya Romero, de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, la forma en que operan las cárceles militares, razón por la cual aseguró que a los miembros de las instituciones castrenses no les importa estar presos y por las que no debería enviar a los imputados del caso a ellas.

La jueza es quien conoce la medida de coerción a los acusados de corrupción en la Operación Coral, de la cual Girón aceptó los cargos que el Ministerio Público le imputa. Los acusa de distraer del Estado más de tres mil millones de pesos a través de un entramado de corrupción que incluía lavado de activos, falsificación de documentos, testaferrismo, y otros ilícitos a través del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) y el Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep), este último dirigido por el mayor general del Ejército Adán Benoni Cáceres, durante ocho años y hasta que concluyó el pasado Gobierno.

Señaló que en esas prisiones les ponen a los de alto rango, como él y otros, cuartos con aire acondicionado, televisión, computadora con internet y celular full las 24 horas del día

Señaló que por eso a los militares no les importa caer presos, porque saben que esa privación de libertad no es tal, ya que mientras el tribunal y la sociedad creen que están presos “fácilmente están de vacaciones en una villa un fin de semana”.