Amás tardar este 15 de noviembre las granjas deben empezar la crianza de los pollos frescos que ofertarán en Navidad, cuando se dispara el consumo en República Dominicana.

Con esos propósitos, los productores grandes y pequeños de todo el país hacen las gestiones por conseguir los huevos fértiles o los polluelos que deberán engordar para que estén listos para el mercado desde mediados de diciembre.

Pero el contexto local e internacional, marcado por un aumento en el precio de los alimentos de las aves, del precio de los huevos fertilizados y su escasez, amenazan con impactar la disponibilidad de la carne y el precio final del pollo que los dominicanos servirán en las festividades navideñas.

Solo el precio de la cría para engorde, escaso y tradicionalmente vendido entre 27 y 30 pesos la unidad, presenta un alza de hasta 12 pesos adicionales, equivalente a un 40 % más, en momentos en que el país experimenta un aumento de la demanda de la carne de pollo, debido a una reducción en la del cerdo, que obliga a incrementar la producción nacional de las aves.

Por lo pronto, la carencia se deja sentir sobre todo en los productores pequeños que dependen de los polluelos que les ceden otros más grandes y para quienes el Gobierno abrió un programa especial de financiamiento, a través del Banco Agrícola de la República Dominicana.

Desde el banco, su administrador general, Fernando Durán, explica que el Gobierno procura diversificar y descentralizar la producción de pollos.

“El Banco Agrícola está apoyando todas esas pequeñas granjas, sobre todo en el sur, pues la mayor concentración de la producción de pollos está en el Cibao central, y transportarlo a las provincias del sur lejano y el este conlleva un costo que es agregado al precio”.

El proyecto abarca una línea de financiamiento de unos 3 millones de pesos por productor, apoyado en la Resolución 0005, del Directorio Ejecutivo del Banco, que elevó a ese monto los préstamos de hasta 800,000 que otorgaban al sector avícola.

1,200 MM a la avicultura

El Banco Agrícola ha prestado 25,000 millones de pesos desde agosto de 2020. De ese monto total, 1,215 millones han ido al sector avícola.

Para hacer frente a la situación internacional, el Gobierno dominicano dice que apuesta a incrementar la producción local, con programas de apoyo, como el que anunció la semana pasada con la creación de un fondo de unos RD$1,600 millones para subsidiar el costo de los fertilizantes agrícolas que también han incrementado su precio este año.

La resolución, fechada el pasado 14 de octubre, establece que dicho financiamiento tendrá un periodo de vigencia no mayor de 120 días y, como explica Durán, el crédito lo otorgan tanto para la compra de polluelos, como para alimentos y preparación de las granjas.

El directorio tomó en consideración que “el consumo de carne de pollo ha venido en incremento como consecuencia de la demanda de un mayor número de consumidores de esta carne, ocasionado por la fiebre porcina africana”.

La enfermedad en los cerdos se detectó a mediados de este 2021 y llevó al sacrificio de unos 70 mil animales en todo el país, según las últimas informaciones del sector, aunque el Ministerio de Agricultura asegura que tiene la enfermedad controlada en la actualidad.

Pero la resolución también considera que la carne de pollo tendrá una mayor demanda para las fiestas navideñas y que el costo de producción está en aumento debido a los precios internacionales de los alimentos, los insumos y medicamentos requeridos para su producción.

El índice de precio de los alimentos que registra la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que los cereales registraron en octubre un promedio de 137,1 puntos, esto es, un 3.2 % más que en septiembre y un 22.4 % por encima del nivel de hace un año.

En el caso específico del precio mundial del trigo, señala que continuó su tendencia al alza por cuarto mes consecutivo, con una subida del 5 % en octubre, alcanzando un aumento del 38,3 % en términos interanuales y su nivel más elevado desde noviembre de 2012.

Del maíz, señala que incrementaron los precios mundiales respaldados por los aumentos en los mercados energéticos.

“La subida interanual del 2,5 % pronosticada respecto de la utilización de maíz responde a la previsión de una gran demanda constante de piensos en el Brasil y China, a un mayor uso del maíz para piensos en el Canadá y a una mayor producción de etanol a base de maíz en el Brasil y los Estados Unidos de América”, plantea un artículo de la FAO del pasado 4 de noviembre.

China, afectada desde 2017 por un brote de peste porcina africana que le obligó a sacrificar más de 100 millones de cerdos y aumentar su consumo de pollo, ha tenido una relevante participación en las importaciones de cereales, en un esfuerzo por mejorar su producción avícola y porcina. Solo de maíz, se estima una importación superior a los 25 millones de toneladas entre 2021 y 2022, lo que le coloca en la puerta de convertirse en el mayor importador de ese producto a nivel mundial.

En cuanto a la carne, “el índice de precios de la carne de la FAO se situó en septiembre en un promedio de 115,5 puntos, prácticamente sin cambios respecto a su valor revisado de agosto, y 24,1 puntos (un 26.3 %) por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado”.