Los precios de los productos de la canasta familiar están “por las nubes” y los pasillos del mercado de Villa Consuelo, casi vacíos.
Fior Cruz, quien estaba desgranando habichuelas verdes, comentó que la lata de este frijol se comercializa a 150 pesos, aunque aseguró que no obtiene buenas ganancias de la venta.
En el negocio de Bolivar Beltré, las ventas también han ido disminuyendo. Hasta media mañana de ese día, solo les había vendido a tres clientes, quienes compraron un par de libras de pollo, que vende a 80 la libra. Mientras, la carne de cerdo la expende a 120 pesos.
“En ese mercado se necesita que se maneje la mercancía a un precio más cómodo porque la gente va a los mercados a buscar buen precio”, indicó Beltré.
En otros establecimientos venden el cartón de huevos a 200 pesos; la libra de salami a 130, al igual que la de chuleta; el queso amarillo entre 180 y 200 pesos; el queso blanco a 150 pesos y el jamón entre 65 a 240 la libra.
“Las cosas están mal, malísimas, ha bajado en más de un 35 por ciento en los últimos tres meses para acá. A esta hora nosotros no teníamos ni tiempo para desayunarnos, y mira ahora solo un cliente. Uno no está viendo dinero aquí”, explicó Edmundo Paulino, un comerciante de embutidos.
“La cosa está dura mami, la cosa está ura, está difícil. La venta ha ido regular, para comer nada más, no se está vendiendo como antes porque la cosa está dura”, a lo que agregó que solo de almuerzo una familia puede llegar a gastar mínimo 1,200 pesos diarios, sin incluir la cena y el desayuno.
Ella comercializa la libra de arroz a 35 pesos; los guandules y las habichuelas están a 75 pesos; las arvejas a 50 pesos; las habichuelas negras a 55 pesos; la libra de cebolla a 65 pesos y la de papa a 30 pesos.
CLIENTES SE QUEJAN
Noemí Rodríguez, clienta del mercado, dijo que los precios están “por las nubes”. Compra lo del día a día, según dijo, a lo que agregó que los productos que más han subido son el arroz, el aceite y las habichuelas. “Yo vengo con mil pesos y apenas me voy con menudo”, explicó.
“Las cosas están más caras, cada vez que uno va tiene otro precio, la carne, la leche, todo está carísimo, el arroz lo subieron de una vez”, dijo Rafaelina Abreu, otra de las clientas.
Mientras que Rosa Ruiz dijo que cuando no tiene nada en su casa, llega a gastar hasta mil pesos en dos libras de arroz y carne, dependiendo del tipo que compre.





