Bienvenido Rojas

Un batallón de aficionados al béisbol clama a diario por la construcción de nuevos parques para jugar béisbol, pero no le damos mantenimiento a los que tenemos y una muestra es el estadio Temístocles Metz, en San Cristóbal, y que fue sede del desaparecido equipo de béisbol profesional los Caimanes del Sur.

Nos relata el fraterno colega José Tejeda que “con las ocho torres de iluminación nocturna fuera de servicio debido al robo de los cables eléctricos y todas las graderías desprovistas de asientos, el estadio municipal Temístocles Metz presenta un panorama deprimente que borra el recuerdo de los momentos de esplendor del pasado”.

Nos apunta Tejeda que “una visita de pocos minutos al parque deportivo es suficiente para comprobar la fachada exterior desteñida, filtraciones en el techo de algunas áreas. Deficiencias agudas en el sistema de drenaje del terreno de juego y zonas desordenadas de estacionamiento de vehículos”.

Un escenario macondiano.