Hay un dolor como si quemara desde adentro que empieza en la espalda baja, pasa por la cadera, atraviesa el glúteo y termina en la pierna. A veces es punzante, otras veces es un hormigueo que no te deja dormir. Esta es la famosa ciática, y su origen está en el nervio más largo y ancho del cuerpo humano, el nervio ciático.
Este nervio nace en la zona lumbar y recorre todo el trayecto hasta el pie. Es encargado de transportar señales que permiten mover las piernas, sentir el tacto, el calor y por supuesto el dolor. Cuando se inflama o se comprime por una hernia discal, una mala postura o incluso por sedentarismo, se convierte en un enemigo silencioso que puede limitar tu movilidad por completo.
Tómalo como una advertencia que si no se trata a tiempo, puede provocar debilidad muscular, pérdida de sensibilidad y afectar tu capacidad para caminar o mantener el equilibrio. Y lo más grave, es que muchas personas lo ignoran hasta que ya es demasiado tarde.
Aquí te cuento como prevenirlo. Fortalece la espalda, manten una postura adecuada, realiza estiramientos guiados y acudir a fisioterapia son medidas que no solo alivian el dolor, sino que protegen tu autonomía.
Porque cuando el cuerpo habla, hay que escucharlo antes de que grite y eso, después de los 40, vale más que cualquier medicina





