Una reflexión para hoy:
La envidia no es solo a la belleza, al cargo o al bolsillo (hay quienes ganan más y son menos); la envidia real es a la vibra, a la energía, a las ganas de vivir y la capacidad de socializar.
Dicho esto, quiero invitarles a ser felices y no permitir que nadie los joda, porque como dicen por ahí “el qué ‘e feli’ no jode”.
A mi edad se entiende lo que verdaderamente es importante, pero es a está precisa edad que hay que aprender a decir la verdad en cualquier lugar.