Santo Domingo.– El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Jorge Asjana David, afirmó que el sistema universitario del país enfrenta grandes desafíos y “profundas tensiones en términos de calidad, pertinencia, equidad y financiamiento”.

Dijo que el mayor desafío de la educación superior nacional, que cuenta con más de 600 mil estudiantes, es producir los profesionales que la sociedad demanda.

Dijo que, por esa razón, la nación dominicana ocupa bajos lugares en el índice de competitividad mundial y existe una permanente deserción masiva de estudiantes.

«El Sistema de educación superior a nivel nacional, no produce las y los profesionales que demanda la sociedad», aseguró Asjana David, en un documento sobre la realidad del sistema de educación superior dominicano.

Dijo que esa situación persiste, «a pesar de que existe una presión externa de lograr competitividad e inserción en los mercados».

«Para la puesta en marcha del marco de las cualificaciones internacionales, se evidencia una baja calidad del servicio educativo», insistió el rector de la universidad del Estado.

Dijo que el país ocupa bajos lugares en el índice de competitividad mundial, existe una permanente deserción masiva de estudiantes y explicó que otro elemento que caracteriza la presente coyuntura es la precariedad de las condiciones de vida de la población estudiantil y sus familias, por la crisis económica que se arrastra históricamente y la carencia de infraestructura física, tecnológica y de recursos materiales en los territorios.

El funcionario universitario aseguró que «se observan debilidades técnicas en los profesionales y docentes para la producción de conocimiento científico, debilidades heredadas de la educación básica en competencias de pensamiento crítico y lógicomatemático».

«En el sistema de educación superior en general existe una falta de datos e información de calidad para la producción de conocimiento científico y de mecanismos de publicación científica acorde a los estándares internacionales de calidad, poca calidad del componente de investigación en la oferta curricular de grado y postgrado, con un predominio de oferta de maestrías profesionalizantes y no de investigación, y una aún pobre oferta de programas doctorales», insistió el rector.

Aseguró que existen barreras físicas, sensoriales y culturales que dificultan el acceso a educación superior de grupos con vulnerabilidades, como personas con discapacidad, población sexo-diversa, residentes de zonas rurales y migrantes.