No es quien sino cuando me tocará a mi,es la triste realidad de la población de San Cristóbal que ve llegar al «lobo» finalmente tras estarlo llamando de todas las manera posibles.

El Cobi-19 ya se encuna en cada uno de los rincones de este ciudad y las familias solo esperan que caiga uno de los suyos sin que se vislumbre una esperanza debido a que no solo las autoridades no tiene un paln respeto a la situacion,sino tambien,la poblacion que no asume que la enfermedad está ahí

Poco a poco,la sala de cuidados intensivos del hospital Juan Pablo Pina va quedando pequeña y todos los días despachan dos y tres que han sucumbido de la enfermedad y los entierros se suceden una y otra vez tan calladamente que pasan dias sin que las personas de la misma comunidad del difunto se entere de que yá murió.

Es una triste realidad que día a día se acerca mas y mas al que aun no ha caído,pero el lobo ya está a menos de una cuadra de cada uno y los retenes para detenerlo no surten efectos ya que es un virus letal,paciente y sigiloso que se engrapa en tu cuerpo sind ecirtelo por varios días hasta el anzuelo ya está enterrado en lo mas profundo de tu cuewrpo.

En todos los rincones,en todas las orillas,el amanecer presenta el tema obligatorio entre los humanos que habitan los diferentes sectores de San Cristóbal,!fulano o mengano ya cayó»,pero aun asi pensamos que no seremos el próximo hasta que eso sucede.

Todas las familias van poco a poco siendo impactada por uno que fue enviado a mejor vida y el temor se apodera y el sueño obligatorio discurre en la espera de los síntomas que acompañan esa letal enfermedad que se enseñorea sin mostrarse,sin rostro pero real y que está ya en cada una de las esquina de San cristóbal