El Banco de Reservas en la ciudad de San Cristóbal mantiene una constante de maltratos a sus clientes en una deficiente estructura de servicios que no permiten realizar sus operaciones con un mínimo de rapidez y delicadeza acorde con los avances que se experimenta en la actualidad.

Un cliente que va al servicio al cliente del banco de Reservas debe esperar afuera dos o tres horas en una fila y luego que entra dos o tres horas mas con un numero de un tique que avanza en intervalos de mas de media hora por cliente

El peor de los servicios de esa institución bancaria se produce en sus cajeros automáticos ya que mantiene instalados 4 para una población de casi 300 mil habitantes y casis siempre uno de ellos es que funciona, los demás o están dañados o no tiene efectivo para que las personas puedan hace sus operaciones.

Los clientes deben hace las filas en la cale a pleno sol y con un «Guachiman» ordenando las filas con su acostumbrado comportamientos cunado se trata de bregar con personas a las cuales él piensa que van a pedir al banco