Armado Aguilar

TOMADO DE EL PAÍS

 MADRID, ESPAÑA.Ahorrar no significa no gastar, sino gastar mejor para alcanzar otros objetivos. En teoría, no suena tan difícil pero la realidad es que en ocasiones se necesita algo más de ayuda para identificar oportunidades de ahorro que quizá ni siquiera habíamos contemplado. He aquí una compilación de los mejores consejos.

Con su ayuda y una de las herramientas más poderosas en el mundo de las finanzas personales, el sentido común, seguro lo lograremos. Se trata de acciones muy sencillas pero de alto impacto que incluso conllevan un doble beneficio porque pueden beneficiar a tu bolsillo como al planeta:

Al conducir tu auto…

1. No te aceleres. Pisar el acelerador rápidamente después de un alto, por ejemplo, consume hasta 50% más combustible en comparación con una aceleración gradual.

2. No cargues cosas inútiles en la cajuela. Por cada 50 kilogramos extras que cargas en tu vehículo, el consumo de gasolina se incrementa 2%.

3. Evita el tráfico vehicular (y el calor). Manejar en tránsito denso aumenta hasta 15% el consumo de combustible. Usar inmoderadamente el aire acondicionado incrementa este factor otro 10%.

4. Infla tus llantas. Los neumáticos inflados a la presión recomendada por el fabricante reducen la resistencia al rodamiento y ahorran un 5% el gasto de gasolina.

Con tus tarjetas…

5. Haz del calendario tu aliado. Si utilizas tu plástico pocos días después de la fecha de corte, aprovecharás cerca de 50 días de financiamiento, un buen respiro para pagar el total del adeudo en la fecha límite y así evitar los intereses.

6. Elimina el seguro que ni recuerdas. Ese seguro que nunca solicitaste pero que pagas cada mes con tu tarjeta departamental: quizá ya no lo recordabas pero cuando obtuviste ese nuevo plástico te agregaron un seguro que podrías eliminar cuando quisieras, pero nunca lo hiciste.

7. Aprovecha los descuentos. Muchas tarjetas de débito o de crédito te ofrecen ofertas y descuentos en tiendas y servicios. Es momento de exprimirles hasta el último beneficio.

Al utilizar agua…

8. No la dejes correr. Cierra la llave mientras te enjabonas o te cepillas los dientes. Con esta práctica, una familia de 5 personas podría ahorrar hasta 40 litros de agua al día.

9. Utiliza viejos trucos. Aunque cada vez son más los inodoros que tienen un gasto de agua optimizado, muchos siguen descargando líquido de más. Si es tu caso, mete una botella de plástico llena de agua al tanque del excusado para que se utilice menos de este recurso natural en cada descarga.

10. Usa la presión a tu favor. No utilices la manguera para lavar tu auto, bañar a tu mascota o regar tu jardín. Prefiere el uso de aspersores, llaves a presión o hasta regaderas manuales.

SI VAS POR LA DESPENSA…

11. Haz una revisión previa. Elabora una lista de víveres y divídela en “Lo que no se tiene” y “Lo que está por acabarse” (si está en oferta, puedes comprarlo).

12. Asigna un presupuesto. Establece un monto máximo de dinero para tus compras. Sin límites, es muy fácil dejarnos llevar por el impulso y comprar todo lo que “necesitamos”.

13. No vayas con hambre. Con el estómago vacío eres más propenso a hacer compras por impulso o antojo.

El gas (y la luz)…

14. Checa la llama. Las llamas de la estufa deben ser estables y de color azul. Si no es así, no hay buena combustión y estás desperdiciando gas.

15. No dejes el boiler encendido todo el día. Puedes encenderlo por la mañana y apagarlo cuando todos se hayan bañado. Ah, y evita usar agua caliente para lavar ropa o trastes de cocina.

16. Aproveche al máximo la capacidad de la secadora de ropa. Si necesitas secar sólo un par prendas, el sol es la mejor opción.

17. Cambia tus focos. Da un paso más en el ahorro en iluminación: cambia tus lámparas ahorradoras por focos LED. Y si todavía tienes focos incandescentes, ¿en qué siglo crees que vives?

18. Elimina vampiros. Utiliza multicontactos para que, cuando vayas a dormir o salgas de casa, con un botón elimines a los vampiros de energía: esos foquitos de tus aparatos que nunca se apagan.

19. Analiza dónde está tu refrigerador. Lo ideal es instalar el aparato en un lugar fresco, seco y con ventilación, así que no lo pegues por completo a la pared, no tapes las rejillas que tiene en la parte posterior, no lo dejes donde esté expuesto al sol y no lo coloques cerca de la estufa, pues todo esto solo hará que gaste más luz.

20. Mide tus visitas a la nevera. No mantengas la puerta del aparato abierta por demasiado tiempo al introducir o sacar alimentos. Entre más abras esa puerta, más energía pagas.