República Dominicana cerró el primer semestre de 2026 como el séptimo país con la mayor inflación de América Latina, al registrar una variación interanual de 5.67 % en junio, de acuerdo a datos presentados por Bloomberg.

La economía dominicana se ubicó por detrás de Venezuela (544 %), Argentina (33.5 %), Cuba (18.27 %), Bolivia (9.23 %), Colombia (6.14 %) y Honduras (5.83 %), que reportaron tasas de inflación superiores.

En contraste, la inflación dominicana fue mayor que la observada en Brasil (4.64 %), Chile (4.3 %), Uruguay (4.25 %), Perú (4.01 %), Nicaragua (3.72 %), México (3.37 %), El Salvador (2.77 %), Guatemala (2.27%), Paraguay (2.1 %), Ecuador (1.65 %), así como en Panamá (-0.3%) y Costa Rica (-0.32%), países que registraron deflación.

La clasificación muestra una amplia diferencia entre las economías latinoamericanas. Mientras Venezuela continúa siendo el país con el mayor incremento de precios de la región, Argentina ocupa el segundo lugar, aunque con una inflación considerablemente menor.

En el otro extremo se encuentran Panamá y Costa Rica, donde el nivel general de precios disminuyó respecto al mismo mes del año anterior.

En el caso dominicano, el resultado coloca al país en la parte media-alta del ranking regional, por encima de la mayoría de las economías latinoamericanas incluidas en la comparación, aunque lejos de los niveles registrados por Venezuela, Argentina y Cuba.

¿Qué es la inflación?

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares durante un período determinado.

Cuando este indicador macroeconómico aumenta, el dinero pierde poder adquisitivo, ya que con la misma cantidad de recursos es posible comprar menos productos y servicios que antes.

Por el contrario, cuando la inflación disminuye o se mantiene baja, el costo de vida tiende a ser más estable y el poder de compra de los ingresos se preserva en mayor medida.

Los datos reflejan que, al cierre de junio de 2026, la mayoría de los países de América Latina mantuvo inflaciones de un solo dígito.

No obstante, persisten marcadas diferencias entre economías, con casos de inflación muy elevada, como Venezuela y Argentina, y otros con incrementos moderados o incluso con descenso en los precios.