Las reservas estadounidenses de petróleo cayeron la semana pasada más de lo esperado por el mercado, según datos publicados el miércoles por la Agencia estadounidense de Información sobre Energía (EIA).
Esta reducción de stocks ocurre a pesar de que la actividad en las refinerías, y por lo tanto el volumen de producción de destilados cayó. La tasa de utilización de estas instalaciones se ubicó en 89,5%, en un mínimo en seis meses.
Para sorpresa del mercado, «todas las cifras deberían arrojar un alza» de stocks, y no un descenso, expresó Robert Yawger, de Mizuho, para quien los datos de este miércoles son «un enigma» al que se suma también una caída de las exportaciones.
«Los operadores especulativos se burlan bastante de todo esto», añadió en su explicación. «Solo les interesa la cifra principal (la caída de reservas comerciales) y reforzarán sus posiciones a la compra», presionando los precios al alza.
Hacia las 15H15 GMT el barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre ganaba 2,53% a 96,34 dólares. En tanto el barril de West Texas Intermediate (WTI) para igual entrega ganaba 3,3% a 93,38 dólares.





