Por falta de recursos para cubrir las nóminas, adquirir los insumos para el proceso de producción y preparación de los terrenos para la siembra de maíz, el director del programa Siembra RD, Leonardo Faña, entregó al Ministerio de Agricultura el proyecto Cruz de Manzanillo.
“Hemos logrado sembrar 1,100 tareas de maíz; el objetivo era llegar a sembrar 16,000 tareas de maíz. Hemos decidido que los siga Agricultura, porque se necesitan recursos y nosotros no los tenemos. Hay que hacerle fumigaciones al maíz, para que no se pierda, y darle seguimiento. Ya está en espigamiento y, porque no tenemos recursos, hemos determinado entregárselo al ministro”, expresó Faña a Diario Libre.
El funcionario envió una carta el ministro de Agricultura, Limber Cruz, el pasado 8 de septiembre, en la que le notifica la entrega.
En mayo pasado, el Gobierno lanzó el programa Siembra RD con el propósito de motivar la producción nacional en un contexto de inflación y crisis de abastecimiento por los efectos económicos de la pandemia del COVID-19 y la invasión rusa en Ucrania
El programa incluye un aporte inicial de RD$500 millones a tasa de 6% anual a través del Banco Agrícola para el mejoramiento de la ganadería de carne y mantener el subsidio a los fertilizantes por RD$1,275 millones.
Además, el fortalecimiento de ocho centros regionales y el incremento de las tareas de tierra hábiles para siembra de productos alimenticios, entre otros.
A través de Siembra RD se convoca a: “todos los actores públicos y privados relacionados con el campo y la producción de alimentos, a redoblar esfuerzos para sembrar cada rincón del país donde pueda crecer una planta o criarse una gallina para que en la mesa de la familia dominicana nunca falte la comida”, explicó el presidente.
Al mismo tiempo indicó que es un compromiso de toda la nación, que involucra no solo al Gobierno, sino a productores agrícolas y pecuarios, importadores y distribuidores de insumos del comercio de alimentos y todos los participantes en la cadena agroalimentaria del país.
Explicó que la creación de este programa obedece a la preocupación actual sobre la producción y suministro de alimentos que ha llevado a la FAO y el Banco Mundial a considerar una verdadera amenaza de hambruna y desnutrición generalizada a nivel global.
El gran desafío de la agricultura y la producción de alimentos responde a los altos precios de productos básicos como la soya, el maíz y el trigo y a la escasez de insumos indispensables como los fertilizantes, así como las distorsiones en el intercambio comercial causada por la falta de contenedores y las exorbitantes tarifas del transporte marítimo. Además se agrega el impacto del conflicto Rusia-Ucrania, puntualizó.





