El tirón económico del verano promete dejar paso a un otoño y un invierno de números rojos, tanto en Europa como en Estados Unidos. La palabra recesión ya está en boca de todos los grandes bancos mundiales, de las gestoras de fondos de inversión y de los bancos centrales. La conclusión: que a ambos lados del Atlántico nos acercamos cada vez con mayor probabilidad a un escenario de recesión, entre el último trimestre de 2022 y los primeros de 2023.

Deutsche Bank, Citi, Goldman Sachs, BlackRock, Pimco… poco a poco todas las entidades van lanzando señales de alerta sobre lo que está por venir. Y no todos lo dicen en público, sino que hay entidades financieras globales que todavía mantienen ocultas sus predicciones de recesión, pero las tienen, según ha confirmado ABC.