José Alba, el empleado dominicano de la bodega “Blue Moon Convenience Store” ubicada en la zona de Harlem en el Alto Manhattan, acusado de acuchillar a un cliente que le agredió mientras estaba trabajando, se encuentra apresado en estos momentos y se le ha impuesto una fianza de 250 mil dólares para dejarlo en libertad.

Por su parte, la Asociación de Bodegueros de América (UBA por sus siglas en inglés), aseguró que defenderán al empleado, el cual actuó en defensa propia.

El presidente de UBA, conversó con Diario Libre sobre los hechos, y dijo que ellos como asociación defenderán al empleado, y se encuentra haciendo una colecta para ayudarle a pagar el costo de la fianza.

“Para nosotros eso es defensa propia. Inmediatamente tu invades mi privacidad, y vienes con estas intenciones yo me voy a defender de la mejor manera que pueda. Nosotros estamos dispuestos a luchar con esto, lo vamos a defender, lo vamos a ayudar… nosotros entendemos que él no se merece eso, ni siquiera debería estar preso en estos momentos”, dijo Rodríguez.

Dijo además que la próxima semana convocarán a una protesta en la oficina de la fiscal general

“Se supone y se puede ver en el vídeo que fue en defensa propia, porque el cliente entró detrás del mostrador y se puede ver cuando el insulta y empuja al señor… y parece que el señor se sintió asustado y agarró un cuchillo y se defendió”, expresó.

El hecho ocurrió el pasado viernes primero de julio, cuando el empleado José Alba de 51 años, cuando una mujer no identificada entró a la bodega con un niño para comprar papas fritas. La policía dijo que la mujer no tenía suficiente dinero en efectivo para la merienda y, en cambio, salió furiosa de la tienda y llamó a un hombre, quien entró a la parte trasera del mostrador y agredió al empleado.

Policía dijo a bodegueros que trataran de defenderse ellos mismos

Al ser cuestionado sobre los hechos delictivos que ocurren alrededor de las bodegas, Radhamés cuenta que han perdido a las esperanzas con las autoridades policiales y los oficiales electos, con quienes se han reunido en contadas ocasiones y les han presentado sus inquietudes.

“Cuando nos reunimos con el jefe de la policía hace poco tiempo, él mismo nos dijo a nosotros que realmente tratáramos de defendernos nosotros mismos, porque no había mucha esperanza de parte de ellos. El mismo jefe de la policía. Esto es un poco cuesta arriba para nosotros”, comentó, asegurando que ya han agotado todos los recursos posibles.

“Nosotros tenemos que trabajar y actuar con mucha prudencia porque la mayoría de esos delitos que pasan son con las mismas personas que viven en la comunidad donde están nuestros negocios. Y tú no te vas a meter en problemas con el hijo de un cliente tuyo”, dijo.

“Estamos trabajando muy incómodos, el trabajo como quiera es tedioso y a eso súmale la incertidumbre de no saber quién va a asaltar o va a agarrar un paquete de cerveza y te lo va a llevar. La impotencia te mata”, continuó.

Dijo que los delincuentes van frecuentemente tratando de buscar problemas y cuando ellos los amenazan con llamar la policía siguen igual porque ellos saben que no van a llegar.

“Recuerda que la mayoría de las bodegas son atendidas por familias. En la mía trabaja mi esposa, trabaja mi hijo que tiene 20 años, trabaja mi hija. A veces entran con el dinero incompleto o que no tienen para pagar, y comienzan a dar golpes en el mostrador, en los cristales y uno se lo da o trata de que no llegue a las peores consecuencias”, finalizó.