Una de las mayores empresas energéticas de Alemania informó que se está preparando para comprar gas ruso mediante un sistema de pago que podría socavar las sanciones de la Unión Europea por la invasión a Ucrania.

Uniper asegura que pagará en euros, que luego se convertirán en rublos, satisfaciendo la demanda del Kremlin de que todas las transacciones se realicen en la moneda rusa.

Otras empresas energéticas europeas se están preparando para hacer lo mismo en medio de preocupaciones sobre cortes de suministro.

Uniper indicó que no tenía otra opción, aunque precisó que aún cumplía con las sanciones de la UE.

«Consideramos que es posible una conversión de pago que cumpla con la ley de sanciones y el decreto ruso», dijo un portavoz a la BBC.

«Para nuestra empresa y para Alemania en su conjunto no es posible prescindir del gas ruso a corto plazo. Esto tendría consecuencias dramáticas para nuestra economía», añadió.

El mayor proveedor de energía de Alemania, RWE, se negó a comentar sobre cómo pagará el gas ruso.

A finales de marzo, el gobierno ruso dijo que los «países hostiles» tendrían que empezar a pagar su petróleo y gas en rublos para apuntalar su moneda, después de que los aliados occidentales congelaran miles de millones de dólares que Rusia tenía en moneda extranjera fuera de su territorio.

Según el decreto, los importadores europeos deben pagar euros o dólares en una cuenta en Gazprombank, el brazo comercial de Gazprom con sede en Suiza, y luego convertirlos en rublos en una segunda cuenta en Rusia.

La Comisión Europea dijo la semana pasada que si los compradores de gas ruso pudieran completar los pagos en euros y obtener confirmación de esto antes de que se realizara la conversión a rublos, eso no infringiría las sanciones.

Sin embargo, hay diferentes puntos de vista entre los países sobre cómo interpretar la guía inicial. Esta semana, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, generó confusión cuando dijo que las empresas aún podrían estar quebrantando las reglas.

El jueves, un funcionario de la UE confirmó que cualquier intento por convertir dinero en efectivo en rublos dentro de Rusia sería una «clara burla a las sanciones», ya que la transacción involucraría al Banco Central de Rusia.

«Lo que no podemos aceptar es que las empresas estén obligadas a abrir una segunda cuenta y que entre la primera y la segunda cuenta, el importe en euros esté en manos de las autoridades rusas y del Banco Central de Rusia, y que el pago sólo se haya completado cuando se convierta en rublos»