Un grupo de personas quedaron encerradas con candado en el cementerio del distrito en el Perú durante el Día de la Madre. El hecho se viralizó rápidamente, pero fue resuelto horas después al ubicar al vigilante responsable. El trabajador se defendió asegurando que cumplió con su horario laboral y que no es la primera vez que ocurre un incidente similar.
Ofreció disculpas públicas y, como medida correctiva, fue rotado de puesto. El caso generó opiniones divididas en redes sociales, pues algunos apoyaron al vigilante y otros lo criticaron. Según se supo, al finalizar su turno, el trabajador fue hasta la parte trasera del camposanto para avisar del cierre y colocó el candado a las 5:30 p. m., esperando algunos minutos fuera del recinto.
Finalmente señaló que: “Tengo un horario de salida y entrada. También tengo una familia. Cuando quedan personas así, me quedo algunos minutos, pero ya luego les pido que salgan”, explicó.





