El ataque contra Kiev no cesa. La capital ucrania, en el punto de mira del presidente ruso, Vladímir Putin, ha amanecido con tiroteos y detonaciones en las calles tras una noche en la que el retumbar de las explosiones no ha cesado. A primera hora de la mañana de este sábado se ha registrado un enorme impacto en un bloque de apartamentos, en la parte alta de la ciudad. El Gobierno ucranio asegura que ha sido atacado por un misil ruso. Un vídeo difundido por el Servicio Nacional de Emergencias muestra la detonación de lo que parece un cohete y las imágenes de las cámaras de seguridad caseras de uno de los apartamentos recogen el momento del alcance, en el que por ahora no ha habido víctimas. El ministro de Sanidad ucranio ha explicado este sábado que 198 personas han muerto en los últimos tres días de ofensiva, incluyendo tres niños, y que más de 1.100 personas han resultado heridas.

El ataque de Putin contra lo que ha denominado un “régimen nazi y de drogadictos” sigue adelante mientras miles de personas se refugian en el metro de la capital, de 2,8 millones de habitantes. Decenas de miles ya la han abandonado en dirección a los países vecinos. En Kiev, el Ejército ucranio ha volado varios puentes en un intento de frenar el avance de las tropas enviadas por el jefe del Kremlin. Disparos de armas pequeñas y explosiones en varios puntos de la capital evidenciaban las huellas de lucha urbana. El Ejército, con ayuda de civiles armados, está colocando barricadas de neumáticos para cortar calles y establecer controles. Hay tiroteos en varios puntos de la capital, que trata de resistir el ataque. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, había avisado antes de que se avecinaba una noche dura de asedio en la ciudad.

Los ataques se han repetido por todo el país. Las fuerzas rusas han lanzado un ataque coordinado con misiles y artillería contra varias ciudades de Ucrania. Las fuerzas de Putin han disparado también misiles de crucero desde el mar Negro en las ciudades de Sumi, Poltava y la portuaria Mariupol, en el mar de Azov, donde hay intensos combates. Rusia asegura que se ha hecho con el control de la ciudad de Melitópol, una urbe del sureste de 150.000 habitantes, tras lo que sería un desembarco anfibio de infantería naval que facilitaría la toma también de Mariupol. El alcalde de la ciudad, sin embargo, emitió un comunicado en el que aseguró que Melitópol sigue bajo control ucranio. Si se confirma la toma de Melitópol, sería un avance importantísimo para Putin, que el jueves anunció una “operación militar contra el Donbás” que ha sido en realidad un ataque a gran escala en todo el país.

Tras otra noche dura y los rumores sobre la oferta de Estados Unidos de ayuda para salir del país al presidente de Ucrania, Zelenski ha difundido otro mensaje a través de un vídeo en sus redes sociales en el que ha instado a la ciudadanía a no creer las “noticia falsas” sobre que acepta una rendición. “Estoy aquí”, ha dicho en una grabación sin datar en la que aparece en el centro de la ciudad, vestido con ropa verde militar. “No depondremos las armas, defenderemos nuestro Estado”, ha recalcado este antiguo actor cómico que arrasó en las elecciones presidenciales de 2019.

Mientras la batalla se encarniza y el Ejército ucranio lucha por resistir la durísima ofensiva, podría avanzar un canal de negociación diplomático. El viernes, cuando los ataques contra Kiev, el corazón del país, arreciaban, Zelenski reiteró su invitación a Putin de sentarse a negociar para “detener la muerte”. Tras largas negativas y con Ucrania al borde del abismo, el Kremlin aseguró que el líder ruso estaría dispuesto a volver a Minsk, donde se firmaron los acuerdos de paz en 2015 para el Donbás, que no trajeron la paz a un conflicto que ha causado 14.000 muertes desde entonces, pero que congelaron la línea de contacto que divide la zona controlada por los separatistas del resto de la región, controlada por el Gobierno.

Bielorrusia ya no es, sin embargo, el amortiguador ente Rusia y Occidente que era en aquella época. El líder autoritario bielorruso Aleksandr Lukashenko, aliado de Moscú, está plegado a Putin y es cada vez más dependiente del Kremlin. A altas horas de la noche del viernes, Zelenski pidió al primer ministro israelí, Naftali Bennett, que organizara y ayudara a mediar en las negociaciones entre Ucrania y Rusia, aseguró a la CNN el embajador de Ucrania en Israel. En cualquier caso, Putin no cree en la legitimidad de Zelenski como presidente. De hecho, el viernes hizo un duro llamamiento al Ejército para que tomase el poder, derrocase al presidente y se sentase a negociar.