Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) iniciaron este viernes hora local una nueva ofensivaen Gaza, la mayor desde que el lunes estallara la violencia en la zona.

Un reportero de la BBC en Gaza informó que se estaba produciendo un intenso bombardeo desde buques, aviones de combate y helicópteros.

«Las fuerzas aéreas y terrestres del Ejército están atacando actualmente en la Franja de Gaza», señalaron las IDF en un escueto comunicado publicado en Twitter.

La ofensiva, no obstante, no incluyó la entrada de tropas en Gaza, una medida que supondría una escalada inédita desde la guerra de 2014, y de la que hablaron algunos medios internacionales.

Se espera que el Ejército israelí tome una decisión al respecto próximamente, pero una ofensiva de este tipo debe ser aprobada por el alto mando militar y diversos niveles del gobierno.

El Ejército israelí aseguró que habían bombardeado, también con artillería terrestre, la red de túneles construida por Hamás.

Muchos habitantes de la Franja de Gaza que viven cerca de la frontera están huyendo de sus casas por temor a una incursión terrestre de tropas israelíes.

Los ataques se desataron el lunes y se han prolongado hasta este viernes, con militantes palestinos lanzando misiles contra Israel y el Ejército israelí manteniendo un aluvión de bombardeos aéreos.

La violencia había dejado hasta este viernes al menos 122muertos en Gaza y ocho en Israel.

Las autoridades de Gaza, un territorio controlado por el grupo militante islamista Hamás, aseguraron que entre los fallecidos hay muchos civiles, incluidos 27 niños.

Israel, por su parte, asegura que decenas de personas muertas en Gaza eran militantes y que algunas de las muertes se produjeron a causa de cohetes fallidos en el territorio. También reportó que entre los fallecidos en el país se encuentra un menor.

A medida que los enfrentamientos se intensificaron, en Israel también se produjeron graves incidentes de quemas de negocios y linchamientos en ciudades de población árabe y judía, lo que llevó al presidente del país a advertir de una «guerra civil».