Una nueva explosión se ha escuchado este domingo por la tarde cerca del aeropuerto de Kabul, según informa la BBC citando a un funcionario del Ministerio de Sanidad de Afganistán. Basándose en testigos presenciales, Reuters ha informado que la explosión cerca del aeropuerto de Kabul parece haber sido un ataque con cohetes. Las imágenes que circulan por las redes sociales muestran humo negro saliendo de un edificio, al parecer una vivienda.

Esta detonación se produce tres días después del atentado terrorista en el aeródromo de la capital afgana, que mató a 170 personas e hirió a otras 15 y que fue reivindicado por el grupo Estado Islámico en Jorasán (ISIS-K). La masacre se produjo mientras los países occidentales estaban completando sus operaciones de evacuación.

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Según el relato de algunos testigos, la explosión se habría producido como consecuencia de la caída de al menos un proyectil sobre la zona residencial de Khajeh Baghra, próxima al aeródromo. Por el momento se sabe que en el ataque habría muerto un menor, tal como ha informado el jefe de la policía afgana en declaraciones a Associated Press.

Como reacción, EEUU habría lanzado otro ataque con drones en Kabul contra supuestos miembros terroristas. Así lo han apuntado fuentes del ejército estadounidense a Reuters. Como ya hizo en su etapa como vicepresidente al lado de Barack Obama, el presidente Joe Biden parece que apostará por la vía aérea para neutralizar el avance del ISIS-K.

Tras el ataque del pasado jueves, Biden advirtió que era «muy probable» un nuevo ataque inminente, lo que forzó la aceleración de las maniobras de evacuación de las potencias aliadas, que en los últimos tres días han sellado su salida del país.

Este domingo, el asesor de seguridad nacional del presidente, Jake Sullivan, ha asegurado que seguirán trabajando con los talibanes para garantizar que quienes deseen abandonar Afganistán puedan seguir haciéndolo a partir de la fecha límite del 31 de agosto. Sullivan también ha confirmado que EEUU no tendrá una embajada en el nuevo régimen yihadista, pero que estudiará otros «ataques» contra ISIS-K, probablemente con drones, como ya hizo Barack Obama: «Estados Unidos es capaz de suprimir la amenaza terrorista en Afganistán sin una presencia militar permanente sobre el terreno».