La literatura es capaz de romper cualquier barrera, inclusive entre dos idiomas tan distintos como el español y el chino. Pero solo unos pocos escritores tienen la pluma mágica capaz de transmitir historias que maravillen culturas tan dispares.

Menos de 100 personas fueron los afortunados de asistir a la presentación de “En agosto nos vemos” la última obra (póstuma) del autor colombiano Gabriel García Márquez en Beijing, China, que por unas horas transformó la embajada de su país en un edificio más de Macondo.

Fallecido hace 10 años, la representación de “Gabo” estuvo en manos de Sergio Cabrera, embajador colombiano en China y Santiago Gamboa, escritor y periodista colombiano, quienes coincidieron con el ganador del Nobel en distintas oportunidades y compartieron anécdotas así como impresiones de su última obra publicada.

Fueron justamente los dos editores quienes atraparon la atención de todos los presentes cuando iniciaron la lectura del primer capítulo del libro: “Volvió a la isla el viernes 16 de agosto en el transbordador de las tres de la tarde”, y así, durante unos minutos, cautivaron a toda la sala.

Con la esencia de García Márquez impregnada en el ambiente, Sergio Cabrera y Santiago Gamboa intercambiaron opiniones en un panel dirigido por Guillermo Bravo, fundador de la primera editorial en español en China, iniciando sobre la polémica que envuelve al libro, ya que el propio Gabo pidió en vida destruir la obra. Sin embargo, sus hijos decidieron rescatar el borrador de donde estaba almacenado y fue publicado como obra póstuma el pasado 6 de marzo, fecha que coincide con el nacimiento del escritor.

Ambos abordaron los dos puntos de vista que están sobre la mesa, sobre si debía o no publicarse la obra, pero particularmente, en el caso de Santo Gamboa, se declaró un fanático absoluto de Márquez, asegurando que un verdadero seguidor querría leer cualquier escrito de Gabo: “Soy un tanto fetichista, yo leería hasta las facturas de restaurantes de García Márquez”, comentó entre risas.

García Márquez y China

Tanto Sergio como Santiago coincidieron en que no hay evidencia de que García Márquez haya visitado China, pero que independientemente de esto, los libros de Gabo se vendían “como pan caliente” incluso antes de haber traducciones oficiales.

También, el periodista colombiano recordó como cuando comiendo en un restaurante en México con García Márquez, este le contó cuando visitó la India y cómo decidió no volver al país luego de un trágico incidente.

Según la anécdota contada por Santiago, quien ese entonces estaba establecido en la India, García Márquez fue invitado por el expresidente cubano, Fidel Castro, a una reunión política en la India. El escritor colombiano aceptó la invitación y ambos fueron en el avión privado del mandatario al país asiático, donde fueron recibidos por la entonces primera ministra Indira Gandhi.

Antes de irse, según cuenta Santiago, la primera ministra ofreció a García Márquez la posibilidad de visitar todo el país juntos, algo que Gabo aceptó, pero que nunca se pudo concretar porque al poco tiempo fue asesinada, acción que derivó al rechazo de Gabo de volver a ese país.

Sobre la obra

En agosto nos vemos es una novela que cuenta la historia de Ana Magdalena Bach, una mujer de 52 años de edad que cada agosto viaja a una isla del Caribe, donde descansan los restos de su madre.

Esos viajes se convierten en la oportunidad para que Ana Magdalena goce de sí misma y explore su deseo, de modo que, por solo un día del año, ella se convierte en una persona diferente.

El libro consta de 120 páginas e incluye notas del manuscrito original del autor y fue publicada a nivel mundial el pasado 6 de marzo.