Un trabajador de construcción que escapó por muy poco de un edificio que se derrumbó en Bangkok tras el terremoto de Myanmar cuenta a CNN cómo fueron los caóticos momentos posteriores al sismo.

Sunan Kenkiat, de 31 años, estaba trabajando en el sistema de rociadores contra incendios del edificio antes de que se derrumbara este viernes. Según el Gobierno tailandés, se teme que hasta 81 personas hayan quedado atrapadas bajo los escombros.

“Estaba temblando y me sentí mareado”, dijo Kenkiat a CNN sobre el momento en que el rascacielos empezó a tambalearse. “Después empezaron a caer escombros, como trozos de cemento, y el temblor se hizo más fuerte, así que grité a todo el mundo que corriera”, y entonces oyó tres “estruendos”, sus ojos se llenaron de polvo blanco y supo que el edificio estaba a punto de ceder.

“Después del estruendo, no pude ver nada. Solo corría para encontrar una salida”, cuenta Kenkiat. “Empecé a buscar a mis compañeros. Las cosas se volvieron caóticas y la gente empezaba a marcharse”.

“Mi cuerpo estaba cubierto de polvo blanco”, dijo. “Cuando salí, el equipo de rescate me ayudó a limpiar el polvo. Pensé que si no hubiera podido evitar la losa de cemento, podría haber muerto por el polvo”.

Tres miembros del equipo de Kenkiat quedaron atrapados en el interior del edificio, dijo. “Ahora mismo seguimos esperando, con la esperanza de que el equipo de rescate los encuentre”.

Un equipo de CNN sobre el terreno en Bangkok informó que había visto oleadas de equipos de rescate acudiendo al lugar del derrumbe. Perros K9 fueron vistos llegando para olfatear en busca de supervivientes.