Es una decisión que ha puesto de manifiesto los polos opuestos de la política de Estados Unidos.

La Corte Suprema anuló la resolución del caso Roe vs. Wade, el cual hasta hoy garantizaba el derecho constitucional al aborto y que estuvo vigente por casi 50 años.

El fallo generó múltiples reacciones en Washington, desde los manifestantes que celebraron con júbilo la decisión, a cientos de mujeres que expresaron su enojo y frustración por perder el derecho a decidir.

Y los líderes demócratas y republicanos tomaron partido.

«La Corte retomó leyes estatales que penalizan el aborto que se remontan a 1800 como fundamento: la Corte literalmente hizo retroceder a Estados Unidos 150 años», dijo el presidente Joe Biden en una declaración desde la Casa Blanca.

En su discurso, el presidente Biden calificó la decisión como un «trágico error» y aseguró que su gobierno «defenderá este derecho básico».

«Ahora, con el final de Roe, seamos muy claros: la salud y la vida de las mujeres en esta nación estánahora en riesgo«, dijo.

«Este es un camino extremo y peligroso al que nos está llevando ahora la Corte», señaló

«Es un día triste para la Corte y para el país», expresó. «La Corte ha hecho lo que nunca antes había hecho. Ha quitado expresamente un derecho constitucional que es tan fundamental para tantas estadounidenses».

Pero señaló que el pueblo estadounidense «todavía puede tener la última palabra», una referencia a las elecciones legislativas de noviembre próximo.

El expresidente Barack Obama fue uno de los primeros en pronunciarse este viernes.

«Hoy, el Tribunal Supremo no solo revirtió casi 50 años de precedentes, sino que relegó la decisión más íntimamente personal que alguien puede tomar a los caprichos de políticos e ideólogos, atacando las libertades esenciales de millones de estadounidenses».

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo que la resolución del Supremo era un «insulto» y que el Congreso trabajará para revertir la situación: «Es una bofetada a las mujeres por usar su propio juicio, por tomar sus propias decisiones sobre su libertad reproductiva».

La demócrata Nancy Pelosi dijo que era un «insulto» a las mujeres de EE.UU.

La senadora Elizabeth Warren señaló que «seis jueces radicales de la Corte Suprema anularon casi 50 años de precedentes».

«Los políticos republicanos finalmente han impuesto su impopular agenda al resto de Estados Unidos (…) Pero estos extremistas no tendrán la última palabra», escribió en un comunicado.

Las reacciones republicanas

El expresidente Donald Trump, quien nombró a tres de los jueces conservadores que ahora son mayoría en el máximo tribunal, habló de la decisión en una entrevista con Fox News.

Al preguntarle sobre el papel que él desempeñó en la anulación de Roe vs. Wade, el mandatario dijo que «Dios tomó la decisión».

Dijo que la decisión dejará el asunto en manos de los estados, «como debería haber sido siempre».

«Esto es algo que servirá a todos», incluidos los estadounidenses a favor del aborto, según su apreciación.