Mientras el sindico de San Cristobal se da la gran vida en Estados Unidos, la ciudad de San Cristóbal se la traga un tapon permanente en sus calles fruto del gran desorden que impera en las principales vías sin esperanza de que algun dia haya solucion porque ahí se mueve poco dinero.

Los semáforos que funcionan en las principales vías se han convertidos en un peligro ya que mientras dan luz verde también dan luz roja y es imposible que los conductores puedan adivinar a quien le corresponde.

Los obstáculos en el trafico van desde paradas en todas las esquinas sin ningún orden hasta muros que son colocados antes y después de un semáforo así como grandes hondonadas que impiden el libre desplazamiento en los vehículos.

José Montás ha realizado decenas de reuniones supuestamente para establecer un plan de regulaciond e trafico pero todo se ha convertido en propaganda