El barrio Moscú ubicado en la parte norte de la ciudad de San Cristóbal era noticia cada vez que se producían lluvias significativas, pero en esta oportunidad, no obstante la gran cantidad de lluvias caídas en las ultimas 24 horas, sus habitantes respiran tranquilos.

Hay héroes en esa tranquilidad.

Pablo Estévez, incansable luchador comunitario, es un gran héroe que hizo suya la lucha de esos comunitarios, que comprometieron enormes cantidades de tiempos y recursos ha hacer valer el derecho que tiene los residentes allí a vivir tranquilos junto a los suyos.

Los hombres y mujeres organizados en juntas de vecinos, clubes de amas de casa y cuanta organización del sector juntaron sus esfuerzos a la tenacidad de Pablo Estévez para hacerle comprender a las autoridades que había que resolver la situación en la que Vivian los residente de ese lugar.

Hay que resaltar también, que en la lucha aparecieron autoridades que comprendieron su función y la necesidad de hacer lo que fuera necesario para llevar la tranquilidad a hombres mujeres y niños que habían perdido su condición de seres humanos al cercenárseles sus derechos como dominicanos y residentes del mundo

Llover, es un privilegio que la naturaleza da a los residentes de la tierra para que se provean de las cosas que requieren de ese preciado liquido que hace que la vida sea fructífera en todo el sentido de la palabra, pero los residentes en el barrio Moscú. casi olvidaron que el agua es vida.

Sus casas se inundaban durante varios días , y en ese ínterin, tenían que refugiarse en el centro comunitario que tanto cobijo les ofrendó y le permitió darse cuenta que nunca todo está perdido.

Doña Nuris, narra la alegría que han sentido en estos días lluviosos y agradece en nombres de todos sus moradores a todos los que hicieron posible la proeza de que ya los aguaceros ,sean para los residente del lugar agua bendita

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