Desde tempranas horas de la tarde, en el sector de Jeringa se vivía un ambiente festivo entre los residentes de esa comunidad y otros sectores, que presagiaba lo que habría de ser un acontecimiento navideño grandioso como no se hacia desde hace mucho tiempo fruto de la pandemia que aun nos acogota.
Ancianos, mujeres, hombres y nuños seleccionaron sus mejores «mua» para asistir a la cena navideña organizada por el aguerrido dirigente del partido de la Liberación Dominicana Oliver Santos con la finalidad de alegrar un momento de la tormentosa vida que ha tocado vivir a todos los dominicanos, pero muy específicamente a los sectores marginados.
Llagada la hora, unos minutos antes, todos avanzaron a sus respectiva mesa y fijaron sus ojos en el lugar en donde se presumía estaba la comida que en cualquier momento empezaría a fluir para llenar el paladar de ese conglomerado de seres humanos ubicado en el mismo centro de la vorágines de los sectores menos agraciados por la bonanzas del pais.
Y al fin llega la hora y el maestro de ceremonia anuncia el inicio de la gran actividad, eso si, sin olvidarse de Dios que es quien pone y dispone, llega al escenario la activa dirigente comunitaria Vitalina Valdez, quien además tiene el aura de compartir sus creencias religiosa con su vida política y comunitaria y da la bendición a la actividad y a los alimentos que se habria de consumir.
Se sucedieron unos y otros dirigentes comunitarios dando sus exhortaciones a disfrutar la cena navideña ofrecida por Oliver Santos, se anunciaron asistentes de importancia políticas a a la actividad entre los que figuraban un regidor y varios miembros importantes del PLD así como el siempre bienvenido Jaume Ramos
Llegó la oportunidad de Oliver Santos y éste no se distrajo en grandes y elocuentes palabras pues sabia que la gente pasó la tarde entera sin comer nada en espera de de lo que Vania y que traía portentosas viandas que debido a la situación de los precios, solo se comen si caso una vez por semana.
«Yo se que ustedes vinieron a compartir conmigo esta gran cena y no los voy a distraer pues ya nos conocemos y hemos hecho una alianza irrompible de apoyo mutuos que no terminará `por mucho tiempo, recibiendo de inmediato un grandioso aplauso que mostró la satisfacción y el respeto mutuo al dirigente
Acabada las palabras de Oliver, se procedió a la entrega de algunas canastas que fueron preparadas para personas envejecientes de la comunidad y se lanzó una andanada de bandejas que en pocos minutos repletaron las cientos de mesas ubicadas en un espacio abierto al lado del local de la Junta de Vecinos.
En el trajín del compartir llegaron unos invitados muy importantes, los cuales fueron recibidos con gran algarabía, se trataba de Demetrio Lluberes y su distinguida esposa Rosa peña así como Ramona Andrés de las Mercedes y Jaime Ramos, los cuales se confundieron en abrazos con algunos de los presentes.
Los comensales se dieron un banquete formidable compuesto de carnes de cerdo y pollo, moro de gandules,yuca y guneitos así como la siempre aperada ensalada rusa que ya es dominicana





