El estado de Arizona, uno de los que serán cruciales para decidir las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre, ha reinstaurado una de las prohibiciones más estrictas al aborto, por medio de un fallo del Tribunal Supremo del estado. Este ha permitido que se aplique una ley de 1864 que criminaliza todas las interrupciones del embarazo con una sola salvedad: riesgo para la vida de la madre. No hay excepciones para violación o incesto.

La decisión del Supremo estatal de este 9 de abril revisa un fallo previo de 2022 del Tribunal de Casación del Estado, que indicaba que los médicos no podían ser procesados por realizar abortos durante las primeras 15 semanas de embarazo. Ese plazo es el más común en Europa.

Desde la decisión de junio 2022 de la Corte Suprema de EE.UU. que acabó con el permiso legal de abortar hasta las 22 semanas, la mayoría de los estados controlados por republicanos han comenzado a aplicar nuevas prohibiciones o restricciones, mientras que aquellos gobernados por demócratas han buscado proteger el acceso al aborto incluso reflejándolo en enmiendas a las constituciones estatales.

Actualmente, 14 estados norteamericanos están aplicando prohibiciones del aborto en todas las etapas del embarazo, con excepciones muy limitadas. En Alabama, Arkansas, Idaho, Indiana, Kentucky, Luisiana, Misisipí, Missouri, Dakota del Norte y del Sur, Oklahoma, Tennessee, Texas, y Virginia Occidental, el aborto está prohibido en casi todas las circunstancias.

La diferencia con Arizona es que es un estado disputado que en 2020 ganó Joe Biden por apenas unos miles de votos, lo que le facilitó desbancar a Trump de la presidencia. Las restricciones al aborto son un asunto prioritario para los votantes, según recientes sondeos de opinión, y una mayoría del electorado, sobre todo femenina, es reacia a prohibiciones completas.

La casa de encuestas Public Religion Research Institute indica que el 62% de los arizonianos apoya la legalización del aborto en la mayoría o todos los casos, y UnidosUS afirma que solo el 15% de los votantes latinos en Arizona opinan que el aborto debería ser ilegal.

Una decisión «cruel», según Biden

Con estos datos, el presidente Biden ha calificado la reinstauración de la ley de Arizona de 1864 como algo «cruel». «Millones de residentes de Arizona pronto vivirán bajo una prohibición del aborto aún más extrema y peligrosa, que no protege a las mujeres incluso cuando su salud está en riesgo o en casos trágicos de violación o incesto», ha sostenido en un comunicado.

El Supremo de Arizona ha indicado este martes que el Estado puede comenzar a aplicar la ley de 1864 en 14 días, es decir, a partir del 23 de abril. El exgobernador del Estado, el republicano Doug Ducey, que firmó la ley actual que restringe el aborto después de las 15 semanas, expresó en la red social X que el fallo del martes no era el resultado que él hubiera querido.

Hasta 2022, el aborto estaba permitido en EE.UU. hasta aproximadamente las 22 semanas, en virtud de la sentencia del Supremo de 1973 conocida como Roe v. Wade. Tras su anulación, varios estados han aprobado leyes que limitan la interrupción del embarazo a casos de riesgo para la vida de la madre o inviabilidad del feto, o hasta las seis semanas de gestación.

Los demócratas defienden una ley federal que reinstaure los plazos hasta las 22 semanas, pero para eso necesitarían una supermayoría en el Capitolio, que no tienen, y la presidencia, que se renueva en noviembre. Los republicanos están divididos, y hace unos días Trump había dicho a asesores y periodistas que que un plazo de unas 15 o 16 semanas, que es el más común en otros países, sería aceptable para él.