El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha invitado a más de una decena de líderes europeos y de la UE, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a una cumbre que se celebra este domingo para «impulsar la acción europea» sobre Ucrania de cara a una «paz justa y duradera», más de tres años después del inicio de la invasión rusa, desatada el 24 de febrero de 2022 por orden del presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Meloni enfatiza que es «importante» evitar «el riesgo de que Occidente se divida» en relación con Ucrania

«Es muy, muy importante que evitemos el riesgo de que Occidente se divida y creo que, en este sentido, el Reino Unido e Italia pueden desempeñar un papel importante en la construcción de puentes» en relación con Ucrania, ha advertido la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, este domingo en Londres, mientras los líderes se reúnen para mantener conversaciones sobre la crisis, informa AFP.

Meloni y Starmer se reúnen en Downing Street antes de la cumbre de defensa

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, llegó este sábado a Downing Street para reunirse con su homólogo británico, Keir Starmer, en el marco de la cumbre de defensa que el Reino Unido organiza con otros líderes europeos. La mandataria italiana, quien ha mantenido una posición firme en apoyo a Ucrania desde su llegada al poder en 2022, se encuentra en una posición diplomática singular: aunque respalda la causa ucraniana, también mantiene una estrecha relación con la administración de Donald Trump, quien ha expresado en reiteradas ocasiones su admiración por ella. Esta dualidad política podría convertir a Meloni en un posible puente entre Estados Unidos y Europa en materia de seguridad y defensa. Su reciente conversación telefónica con Trump, en vísperas de la reunión en Londres, refuerza esta percepción, aunque su oficina no ha dado detalles sobre el contenido del diálogo.

El encuentro entre Meloni y Starmer se da en un contexto en el que los países europeos buscan reforzar su compromiso con Ucrania, especialmente ante la presión estadounidense para que el continente asuma un papel más activo en su propia seguridad. Informa Ivannia Salazar, corresponsal en Londres