Por LEONARDO CABRERA DIAZ
Es posible que la población dominicana haya perdido su capacidad de asombro, de quedarse boquiabierta o de mostrar algún signo de sorpresa ante cualquier noticia, siempre y cuando ésta provenga del entorno político
Es posible también que el Tálamo, el Hipotálamo y el Hipocampo del cerebro de cada dominicano, trabajen horas extras para descifrar el comportamiento de muchos políticos, que antes decían “digo” y ahora dicen, “diego».
Y en solemnes actos de contrición partidaria abrazan a quienes eran sus contrarios, y ahora son sus mejores aliados…
Abjurando resquemores pasados y con rebosantes rostros de alegría, ríen felices y contentos,.. pues, les “llegó Juanita”, con una paca rendía…
Por lo que cambian de color de chaqueta, pero no para defenderse de los depredadores, como hace el camaleón…
sino, para poder seguir depredando el erario público, ese gran pastel, al que llaman Estado….
Incapaces quizás, de provocar el voto entusiasmo o de atraer para sí, el voto consciente, están destruyendo su hábitat, su esencia como partidos, y el rol que les corresponde para fortalecer la democracia….
Y con maletín en manos, corren hacia el mercado electoral, en busca de votos al por mayor o al detalle….
Qué importa que sean ñatos, lo importante es que respiren, y que en mayo 19, se reflejen en sus resultados.
Ojalá que después de tanta jarana, de estos tragos largos, y estas borracheras, aparezca el calmante adecuado porque sí grande será la resaca, peor y más grave, será la jaqueca electoral que se aproxima, que todos sentiremos.
Porque escrito está;
El que tenga ojos para ver,que vea.
Y oídos para oír , que oiga
Mateo 13 -9 -15
Con Dios siempre, a sus pies.