Desde madrugar para obtener el anhelado obsequio en el intercambio de plásticos por juguetes que realiza el ayuntamiento del Distrito Nacional, hasta abarrotar las tiendas en busca de los regalos para los pequeños fue el ambiente que se vivió este sábado por el día de Reyes.

Lejos de ser una tradición que pierda fuerza, el regalar juguetes cada seis de enero, aparentemente, tendrá todavía una larga vida, esto se pudo confirmar a través de un recorrido realizado por periodistas de este medio a diferentes zonas en las que se pudo observar cómo los padres y familiares se empeñaban por llegar a sus hogares con regalos para los suyos.
Empujando su carrito en el concurrido centro del Mundo del Juguete de la Ortega y Gasset , con una amplia lista de nombres a los que comprarles regalos, se encontraba Katerin González, quien expresó que “buscaba juguetes para que los niños estuvieran felices en el día de Reyes”, añadiendo que tenía que comprar unos 11 o 12 regalos para sus hijos y sobrinos.

Pero a diferencia de los que acuden a las tiendas, otros, para mantener viva la tradición, tuvieron que pasar días recolectando plásticos y luego permanecer durante horas en las instalaciones del Ayuntamiento del Distrito Nacional para poder intercambiar las enormes bolsas de este material reciclable por un artefacto que despertara la alegría de sus hijos.

Largas filas, noches de desvelo y con la esperanza de poder salir con un deseo cumplido, fue el ambiente que se vivió en la cuarta edición de la actividad “Plástico por juguete” que encabeza la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía.

Allí los padres acudieron con sus hijos y al llegar a la zona de pesaje de las bolsas de plástico que llevaban consigo una amplia sonrisa se apoderaba de sus rostros cuando veían que la máquina marcaba más de 20 libras y podían pedir una bicicleta, el regalo que la mayoría de los niños presentes expresaron que querían llevarse a sus casas.

La emoción fue notoria en los hermanos Antoni y Abraham García, quienes al salir del local con sus bicicletas en manos y disfrutando de un helado, dijeron sentirse satisfechos de todo el trabajo que desde el 29 del mes pasado venían realizando con la recolección de plásticos para acudir a la actividad.

Y al igual que los hermanos García varios niños disfrutaban de sus juguetes, pero esta vez la celebración se trasladó hasta el Parque Mirador Sur donde los padres se sumaban al entusiasmo y la exaltación de sus hijos al verlos disfrutar de lo que le habían regalado por el día de Reyes.

En cuanto al tema de qué tipo de juguetes comprar y si seguir con lo tradicional o inclinarse por los aparatos electrónicos, Pedro Rodríguez aseveró que “todo va a depender de la edad del niño y del bolsillo de los padres”, y que en esta ocasión apelaba a lo tradicional.