El economista Osvaldo Montalvo subrayó la necesidad de realizar una reforma al gasto público en lugar de una reforma fiscal, como plantea el gobierno. Montalvo cuestiona los informes y discursos que hablan de desarrollo sin que estos se reflejen en la realidad cotidiana. Según él, el verdadero desarrollo se puede observar en el bienestar visible de la población, como tener acceso a una buena educación, infraestructura adecuada, servicios públicos eficientes y una calidad de vida mejorada. Para él, un ejemplo de desarrollo tangible sería tener un McDonald’s en Tamayo, lo que simbolizaría un avance real en la economía y calidad de vida.

Montalvo también destacó que el concepto de desarrollo va más allá de las estadísticas y los informes, debiendo ser palpable en la vida diaria de las personas. Según su crítica, se ha normalizado la corrupción y la impunidad en la gestión pública, lo que socava el progreso real. Planteó que, antes de hablar de una reforma fiscal, el gobierno debe concentrarse en mejorar la eficiencia del gasto público, eliminando la corrupción y el despilfarro que actualmente afectan a las instituciones.

Para Montalvo, cualquier reforma debería centrarse en garantizar que los recursos públicos se utilicen correctamente para beneficio de la colectividad, en lugar de agravar el problema con una nueva reforma fiscal. Además, argumenta que la corrupción no solo es un problema sistémico, sino también una cultura aceptada, donde muchas personas participan en ella de una manera u otra. La verdadera reforma, según él, radica en cambiar esta mentalidad y priorizar el bienestar ciudadano a través de una gestión pública transparente y eficiente.

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