La mañana del sábado 22 de marzo, la policía de Alexandria, Virginia, acudió a una residencia en Beverly Drive tras recibir una llamada de emergencia sobre una mujer inconsciente. A su llegada, a las 9:18 a.m., los agentes encontraron sin vida a Jessica D. Aber, exfiscal federal del Distrito Este de Virginia. La noticia fue confirmada ese mismo día por el Departamento de Policía de Alexandria a través de un comunicado oficial. Aber, de 43 años, había dejado su cargo el pasado 20 de enero, tras el cambio de administración con la llegada de Donald Trump. Nombrada por Joe Biden en octubre de 2021, su gestión abarcó una de las oficinas fiscales más relevantes del país, con sedes en Alexandria, Richmond, Norfolk y Newport News.

Las autoridades informaron que la causa y las circunstancias de su muerte serán determinadas por la Oficina del Médico Forense Jefe de Virginia, mientras avanza la investigación. Hasta el momento, no se han encontrado señales de violencia ni indicios de causas externas, aunque el caso sigue abierto. Jessica Aber inició su carrera en la fiscalía federal en 2009 como fiscal adjunta, especializándose en casos de fraude financiero, corrupción pública, crimen violento y explotación infantil, de acuerdo con su biografía en el Departamento de Justicia.