Las restricciones al asilo determinadas por la Título 42, la norma sanitaria bajo la cual Estados Unidos deportó de manera rápida a millones de migrantes que cruzaban su frontera sur de forma irregular, dejarán de ser aplicadas a partir de este 11 de mayo, lo que ha aumentado la presión en las ciudades fronterizas y otras, como Nueva York, que han recibido migrantes desde mediados del año pasado, ante la posibilidad de que lleguen más indocumentados, mientras sus recursos para responder a las necesidades de estos grupos van menguando.

La Título 42, basada en la ley de salud pública de 1944 que permite limitar la migración para proteger la salud pública, entró en vigor en marzo de 2020 bajo la Administración del expresidente Donald Trump con el pretexto de evitar nuevos brotes del COVID-19 en suelo estadounidense. La Administración Biden-Harris continuó su aplicación.

El fin del uso del Título 42 ha planteado preguntas sobre lo que sucederá con la migración en la frontera entre Estados Unidos y México, por lo que el gobierno del presidente Joe Biden se está preparando para un incremento en el número de migrantes.

¿Por qué termina la norma? El gobierno federal anunció en enero que pondría fin a las emergencias nacionales relacionadas con la pandemia. Eso también significó dejar de usar el Título 42 para lidiar con la inmigración. El jueves es el último día en que se tiene previsto usar el Título 42.

Esta no es la primera vez que su uso está cerca de expirar. Los CDC anunciaron en abril de 2022 que ya no era necesaria la medida debido a que había un mayor acceso a vacunas y tratamientos. Los estados de tendencia republicana interpusieron una demanda para mantener la orden vigente.

Aunque luce probable que la Título 42 concluya esta semana, siempre es posible que se presente un recurso legal de último minuto para mantenerlo en vigor.

¿Qué viene tras el fin de la Título 42 A partir del viernes, los solicitantes de asilo serán entrevistados por agentes migratorios. Aquellos que se determine que tienen un «temor creíble» de ser perseguidos en sus países de origen pueden permanecer en Estados Unidos hasta que se tome una determinación final.

Eso podría tardar años. Aunque algunas personas son detenidas en lo que se lleva a cabo su proceso de asilo, la gran mayoría quedan en libertad en territorio estadounidense y reciben avisos para comparecer en un tribunal migratorio o para reportarse con las autoridades de inmigración.

Una preocupación clave es que los migrantes puedan sentir que ahora tienen una mayor posibilidad de obtener asilo en Estados Unidos, por lo que habrá muchos más que intenten ingresar al país y sobrecarguen la capacidad de las autoridades para brindarles cuidados y procesarlos. Eso podría alejar a los agentes de la CBP de otras de sus responsabilidades, como buscar traficantes y facilitar el comercio transfronterizo de miles de millones de dólares en productos.

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Fotografía aérea que muestra a cientos de migrantes mientras esperan por papeles junto al muro fronterizo en El Paso, Texas (EE.UU). (EFE)

Ciertos lugares a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos ya están registrando un gran número de migrantes. El jefe de la Patrulla Fronteriza, Raul Ortiz, señaló el lunes en Twitter que sus agentes habían detenido a unos 8,800 migrantes diarios durante un periodo de tres días, la cifra está muy por encima de los 5,200 en promedio diario durante marzo y muy cerca de superar el conteo de diciembre, el mes de mayor actividad del que se tenga registro.

Otros han argumentado que nadie sabe en realidad cuántas personas intentarán ingresar a Estados Unidos. Destacan que las personas expulsadas en virtud del Título 42 no enfrentan consecuencias legales, por lo que algunas han hecho intentos reiterados.

Preparación para el fin de la Título 42

Funcionarios del gobierno del presidente Joe Biden dicen que se han estado preparando durante más de un año para la conclusión de la aplicación del Título 42. La estrategia se ha basado en proporcionar más vías legales para que los inmigrantes lleguen a Estados Unidos sin tener que realizar la peligrosa travesía a la frontera. Eso incluye cosas como la creación de centros en países extranjeros donde los migrantes puedan solicitar autorización para emigrar, así como un permiso humanitario de permanencia temporal que ya está en marcha con 30,000 lugares al mes para migrantes procedentes de cuatro países.

A partir del 12 de mayo, Washington ampliará la cantidad de citas disponibles a través de su aplicación CBP One. Cuando fue lanzada, muchos migrantes y defensores de éstos criticaron la aplicación, indicando que sufría problemas técnicos y que simplemente no había suficientes citas.

«Llevamos bastante tiempo preparándonos y estamos listos. Lo que esperamos de hecho es un incremento. Y lo que estamos haciendo es planificar para diferentes niveles de aumento»Alejandro MayorkasSecretario de Seguridad Nacional

La estrategia también tiene muchas consecuencias. Estados Unidos propone una norma por la que se limitaría severamente el asilo para migrantes que viajan primero a través de otro país, se revisaría rápidamente a los migrantes que solicitan asilo en la frontera, se deportaría a quienes se considere que no cumplen con los requisitos, y se prohibiría el reingreso por cinco años a los deportados.

Muchas de estas consecuencias han sido criticadas severamente por grupos defensores de los derechos de los migrantes, que incluso han llegado a comparar tales políticas con las del entonces presidente Donald Trump, y consideran que el derecho a solicitar asilo en territorio estadounidense es inviolable.

Gran parte de la estrategia del gobierno de Biden también enfrentará impugnaciones jurídicas en las próximas semanas. Es casi seguro que la norma propuesta para limitar el asilo será blanco de demandas. Y los estados de tendencia republicana quieren detener el uso del permiso humanitario por parte del gobierno demócrata en una escala tan grande.

Críticas al Gobierno federal

No obstante, los detractores han criticado al gobierno federal, diciendo que no está haciendo lo suficiente. Kyrsten Sinema, senadora federal independiente por Arizona, dijo el domingo en el programa «Face the Nation» de CBS que Washington no está comunicándose con los gobiernos locales sobre varios asuntos, como qué tipo de oleada esperar o si habrá autobuses disponibles para trasladar a los migrantes. Y señaló que la decisión de enviar a 1,500 soldados a la frontera se tomó demasiado tarde.

En Texas, el gobernador republicano Greg Abbott dijo el lunes que desplegará equipos «tácticos» de la Guardia Nacional esta semana en los puntos de cruce más concurridos. Abbott, que durante años ha acusado al gobierno de Biden de no hacer lo suficiente en la frontera, agregó que «muchos miles (de migrantes) más» serán llevados en autobús en los próximos días a ciudades gobernadas por demócratas en otros estados del país.

«No tenía que ser así», dijo Abbott, hablando en Austin al tiempo que miembros de la Guardia Nacional abordaban cuatro aviones de carga C-130 detrás de él.

Asimismo, las comunidades fronterizas con México, funcionarios y grupos comunitarios que atienden a los migrantes recién llegados están preocupados por lo que significa el fin de la Título 42.

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Migrantes en la frontera con México. (EFE)

El Centro de Alivio Humanitario de Caridades Católicas, el albergue más grande del sur de Texas, funciona principalmente como un centro de recursos donde los migrantes pueden comprar boletos, hacer llamadas, comer y descansar antes de viajar a su próximo destino, donde a menudo tienen familiares u otros contactos. Pero la hermana Norma Pimentel, que dirige el albergue, señaló que muchos de los venezolanos de esta última oleada no tienen contactos en Estados Unidos, lo que les dificulta trasladarse a donde desean ir.

«Eso se convierte en un problema para nosotros», dijo.

Ayuda federal y la desesperación de los migrantes

El gobierno estadounidense da dinero a las comunidades para ayudarlas a lidiar con el aumento en el número de migrantes. El viernes, Washington anunció que se han desembolsado 332 millones de dólares a 35 gobiernos municipales y organizaciones de servicios. La mayoría de ese dinero va destinado a comunidades cercanas a la frontera «debido a las emergencias que están enfrentando», pero las ciudades alejadas de la frontera también reciben fondos.

En El Paso, Texas, cerca de 2,200 migrantes acampan o viven en las calles a pocas cuadras de los principales cruces fronterizos que la conectan con Ciudad Juárez, México. El Paso se prepara para abrir albergues la próxima semana, en caso de ser necesario, en dos edificios escolares vacíos y un centro cívico.

El alcalde de El Paso, Oscar Leeser, estimó que aproximadamente entre 10,000 y 12,000 migrantes se encuentran en Ciudad Juárez esperando para cruzar, en un momento en que las autoridades locales se preparan para lo «desconocido». Leeser dijo que los migrantes acuden en masa a la frontera bajo la falsa suposición de que les será más fácil ingresar a Estados Unidos una vez que la Título 42 desaparezca, pero para muchos podría haber consecuencias más severas.

Es un mensaje que las autoridades federales han estado repitiendo. Pero compiten contra una poderosa red de tráfico de personas que facilita la migración hacia el norte y saca provecho de la desesperación de los migrantes, que sienten que no tienen otra opción.

En el puerto de entrada de Brownsville, el personal de la CBP dice que ha realizado simulacros para prepararse en caso de que haya una oleada de migrantes que intenten cruzar y sea necesario cerrar el puente fronterizo. Los peatones cruzan desde Matamoros usando una pasarela cubierta en la que caben pocas personas a lo ancho. Preocupadas por el impacto de las largas filas de migrantes que llegarán al cruce después del 11 de mayo sin contar con una cita, las autoridades migratorias de Estados Unidos le han solicitado a la gente que programe citas a través de la aplicación CBP One.

Caso de Nueva YorkNueva York se ha visto afectado por el aumento de migrantes debido a la llegada de autobuses que el gobernador de Texas, Greg Abbott, ha enviado desde mediados del mes pasado. |De acuerdo con su alcalde, Eric Adams, la ciudad ha recibido desde el pasado agosto a más de 60,000 inmigrantes.|Nueva York también se ha preparado para el fin de la Título 42 y el posible aumento del flujo de migrantes, por lo que Adams determinó el envío de migrantes a hoteles de los condados de Rockland y Orange.|Este martes, la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, ordenó desbloquear mil millones de dólares para ayudar a la ciudad en la que se prevé una nueva llegada masiva de inmigrantes desde la frontera sur del país al expirar la norma sanitaria vigente desde el 2020.|