El Gobierno de Haití expresó este jueves su «preocupación por los actos xenófobos» que considera que se cometen contra la comunidad haitiana en República Dominicana, en particular «los malos tratos infligidos a mujeres haitianas embarazadas y lactantes».
El Ministerio de Asuntos Exteriores haitiano informó en un comunicado de que ha dado instrucciones a su embajador en República Dominicana, Fritz Longchamps, para que despliegue miembros de la representación diplomática en Santo Domingo y personal consular en zonas «sensibles» en el vecino país, como Dajabón (noroeste) y Bávaro (este).
Se instruyó al diplomático a organizar caravanas de repatriación voluntaria de sus conciudadanos en condiciones dignas, pero también a demandar «sistemáticamente a las autoridades dominicanas el respeto de los derechos de los haitianos y exigir investigaciones sobre los principales casos de violación de los derechos de los haitianos».
República Dominicana dispuso en octubre pasado un masivo programa de deportaciones y ha fortalecido los controles limítrofes con una verja que construye en la frontera, la utilización de equipos de tecnología avanzada y el despliegue de miles de tropas.
Estas acciones han sido criticadas por el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y Amnistía Internacional.
El Gobierno dominicano sostiene que esa medida forma parte de varias disposiciones que ejecuta para salvaguardar la seguridad nacional ante la crisis que, en prácticamente todos los órdenes, afecta al vecino país.





