Julio César Jiménez Martínez, el conductor de la yipeta marca Toyota, modelo RV-4, color gris, que fue detenido porque arrastró a un perro por la calle de La Otra Banda, en Higüey (al este del país), declaró que no se dio cuenta de que arrastraba al animal hasta que se estacionó porque le estaban vociferando.

A través de un video que circula en redes sociales, Jiménez Martínez aseguró que lo que sucedió con el perro “no es como lo pintan”.

“Yo no soy el asesino de perro que se quiere decir”, expresó en el audiovisual, dando su versión de los hechos.

Narró que cuando llegó y entró a la sala el olor era insoportable y vio al animal acostado sobre el mueble, “que lo que parecía era un zombi, cayéndose a pedazos”.

“Agarro a mi niño, que está recién operado, lo saco corriendo y tranco la casa, porque tenía miedo de que el perro tuviese una enfermedad contagiosa o la rabia.

“No había nadie que se encargara de ese tipo de situaciones. No sabía quién era dueño del perro, nunca lo había visto. No había nadie a quien llamar, trate de buscar opciones”, manifestó.

Según contó el hombre, lo que más lo condena es el video, pero desde su punto de vista, es su mayor salvación.

“Si ven el vídeo verán que inicia con el perro caminando o corriendo, significa que no le quería hacer daño. Yo iba a una velocidad suficientemente baja para que yo pudiera ver cuando intentara salir por los lados y verlo por los laterales, ya que como el perro estaba en el centro no lo podía ver”, expresó.

Dijo que cuando el perro se cansó, se tiró al suelo, pero que “nunca me di cuenta hasta que me apeé del vehículo”.

“En el video está el perro siendo arrastrado, pero lo que conocen la localidad saben que ese camino no pasa de 30 metros, entonces ahí los muchachos en motor se me acercan. No me dicen que yo llevo un perro arrastrado, sino que empiezan a vocear que soy abusador y que voy a pagar eso. Bajé la velocidad porque pensé que ellos lo decían porque yo iba muy rápido”, expresó el hombre.

No obstante, el hombre dijo que se estaciono a la derecha para custodiar el animal.

El hombre afirmó que nunca le haría daño a un animal porque es una persona “cristiana” y ha tenido animales.

“Soy una persona cristiana, tengo mi carta de la iglesia, carta de la Junta de Vecinos y todo el que me conoce va a entender y estará de mi lado, porque saben el tipo de persona que soy”, manifestó.