El exdirector del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Hugo Beras, ha sido acusado de dirigir y autorizar la adjudicación fraudulenta de contratos multimillonarios a empresas que no contaban con las capacidades técnicas necesarias. Esta acusación surge a raíz de una orden de arresto emitida en su contra, que detalla su presunta participación en una serie de irregularidades.

La orden de arresto describe a Beras como un actor clave en la incorporación de nuevas autoridades en un proyecto que habría sido manipulado, permitiendo así que empresas “de carpeta” desviaran recursos del Estado. Según el documento, el exfuncionario es identificado como coautor y principal facilitador de actos de corrupción relacionados con el manejo de la red semafórica y el sistema de videovigilancia, participando activamente en la organización del fraude en la licitación correspondiente.

Además, la documentación revela que, menos de un año después de asumir la dirección del Intrant, Beras desarrolló una asociación destinada al envío de fondos públicos, lo que ha generado un creciente escándalo sobre la gestión de los recursos estatales en el sector del transporte. La situación resalta la necesidad de una mayor transparencia y responsabilidad en la administración pública, en medio de un contexto de creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones