En un contexto en el que la economía dominicana modera su ritmo de crecimiento, el comercio y el transporte de carga desaceleraron su actividad en abril, impactando así el desempeño exhibido en el primer cuatrimestre, un periodo marcado por varios años de contracciones.
El comercio sumó 143,218.1 millones de pesos a través de sus operaciones durante ese mes, para una disminución de 19.6 % en comparación con los 144,528.3 millones de pesos generados en el mismo período del 2024, de acuerdo a un informe del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (Mepyd).
Así, el índice que mide las operaciones totales del comercio presentó una contracción de 29 puntos, pasando de 147.6 en abril del 2024 a 118.6 en abril del 2025.

Transporte de carga
El transporte de carga, una actividad estrechamente encadenada con el comercio, presentó una disminución interanual de 4.5 % en abril.
Las operaciones del transporte, en general, alcanzaron los 18,160 millones, 336.3 millones de pesos menos que los 18,496.3 millones de pesos registrados en abril del 2024.

Caídas consecutivas
Para ambas actividades, el primer cuatrimestre del año -sobre todo en abril- ha resultado retador para mantener su actividad en los últimos años.
La presente caída de las operaciones comercialess sería la más aguda desde el 2022, cuando las ventas totales del sector registraran un incremento de 1.5 % en comparación con el año 2021.
En tanto, el descenso de 4.5 % en la movilidad del transporte de carga terrestre en abril supone una contracción importante de esta actividad que ya venía dando muestras de ralentización desde el 2022, cuando su crecimiento fuera de apenas 0.9 % en ese período.
Ritmo conservador
El descenso de estas dos segmentos productivos ocurre en un escenario en el que el dinamismo de la economía dominicana muestra signos de enfriamiento, con un crecimiento de 2.5 % en los primeros cuatro meses del 2025, tres puntos porcentuales menos que el 5.5 % exhibido en el primer cuatrimestre del 2024.
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) atribuyó este comportamiento a «una moderación en el ritmo de expansión de la economía, asociados a una desaceleración de la demanda interna, particularmente de la inversión privada«, mientras que el Mepyd precisa que la admisión de nuevos proyectos de inversión pública se han moderado para priorizar la conclusión de las obras en curso.





