República Dominicana cerró el 2023 con el registro de 208 muertes maternas (relacionadas al embarazo, parto o puerperio), colocando la Razón de Muerte Materna (RMM) en 127 decesos por cada 100 mil nacidos vivos, lo que representa un aumento de un 16% en relación al 2022, que fue de 109 por 100 mil.

De ese total de muertes, 146 fueron madres dominicanas, para un 70% de los fallecimientos, mientras que el 25% eran madres que procedían de Haití, según detalla en el boletín correspondiente a la semana epidemiológica número 52, con lo que la Dirección de Epidemiología concluye el cierre del año 2023.

De acuerdo al resumen de la situación de la muerte materna y muerte infantil en República Dominicana correspondiente al 2023 de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, el promedio de edad de las muertes maternas ocurridas el año pasado fue de 28 años, con rango de 16 a 52 años.

Explica que de esas causas, la sepsis puerperal presenta un aumento de 198% con relación al año 2022, que ocupó el 8%.

En lo relacionado a las causas obstétricas indirectas que provocó 39 muertes, cita las enfermedades del sistema respiratorio que complican el embarazo, el parto y el puerperio, en un 49% de estas defunciones.

Indica que, según las regiones de residencia, la RMM presentó un aumento en la región VIII-Cibao Central de 185% en comparación con el año 2022 a expensa de la provincia La Vega, y la región IV Enriquillo de 120% con predominio en las provincias Bahoruco y Barahona.

El informe destaca que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define muerte materna (MM) como el fallecimiento de una mujer durante el período de embarazo y hasta 42 días después del parto o del término de la gestación, con independencia de la duración y el lugar de la misma, debido a cualquier causa relacionada con el embarazo o agravada por el mismo o su manejo, pero no por causas accidentales o incidentales.

En lo que respecta a las muertes infantiles (MI), el informe epidemiológico indica que durante el año 2023 se registraron 3,012 decesos en menores de un año, para una tasa de muerte infantil de 18.4 por cada 1,000 nacidos vivos, lo que representa una reducción de 7% comparado a lo reportado en el año 2022, que fue de 19.8 por cada mil nacidos vivos.

El 78% de estas muertes ocurrieron en el periodo neonatal.