El desorden que provocó la presunta juramentación de cientos de militantes de la Fuerza del Pueblo en la provincia de San Cristóbal y la imposibilidad de realizarlo en el lugar que se acordó previamente, muestra que los grupos que se mueven a lo interno de esa organización política, no pueden ser controlados por el viejo zorro de la política del pais, Leonel Fernández
Mas aun, siendo una actividad que está bajo las egidas de las altas instancias de esa organización, lo correcto era que su autoridades nacionales,tuvieran el control de lo que se iba a hacer, en función de que era una actividad que estaría presidida por el máximo líder de la organización
Sin embargo,la coordinación y consecución del local en que se iba a realizar fue delegada en un dirigente local de decima categoría que no cumplió, pero tampoco las instancias superiores de la organización que se supone que espera a llegar a la presidencia de la republica fiscalizó que ocurriera lo que debía ocurrir
En la Fuerza del Pueblo, en el caso de San Cristóbal lo que reina es un protagonismo enfermizo,que no va a conducir a buen camino esa organización política en función a que, antes de tener el poder, ya sus dirigentes no se respetan ni caben en un mismo lugar





