Los chimpancés mantienen ´conversaciones´ por gestos que siguen un patrón similar al de las personas cuando se turnan con rapidez o se interrumpen a lo largo de una charla, según un estudio que publica Current Biology.
La investigación encabezada por la Universidad de St Andrews (Reino Unido) descubrió que la sincronización de los gestos de los chimpancés y la toma de turnos en las conversaciones humanas es similar y muy rápida.
Esto sugiere que hay unos mecanismos evolutivos similares que impulsan estas interacciones sociales y comunicativas, indicó la primera autora del estudio Gal Badihi.
Los investigadores recopilaron datos sobre más de 8,500 gestos de 252 chimpancés en cinco comunidades salvajes de África Oriental y midieron el ritmo de los turnos y los patrones de conversación.
En general, los datos revelan un ritmo similar al de la conversación humana, con breves pausas entre un gesto y una respuesta gestual de unos 120 milisegundos.
Además, observaron una pequeña variación entre las distintas comunidades de chimpancés, lo que coincide con lo que ve en las personas, donde hay ligeras variaciones culturales en el ritmo de la conversación, precisó Badihi.
Esta correspondencia entre la comunicación cara a cara de humanos y chimpancés apunta a la existencia de reglas subyacentes comunes cuyas estructuras podrían remontarse a mecanismos ancestrales compartidos.
Aunque, también es posible que chimpancés y humanos llegaran a estrategias similares para mejorar las interacciones coordinadas y gestionar la competencia por el espacio comunicativo.
En futuros estudios, los investigadores dicen que quieren explorar por qué los chimpancés tienen estas conversaciones, pues creen que suelen recurrir a los gestos para pedirse algo unos a otros.
«Todavía no sabemos cuándo evolucionaron estas estructuras conversacionales, ni por qué», dijo Hobaiter. Para llegar a esa pregunta hay que explorar la comunicación en especies más distantes, para averiguar si se trata de una característica de los simios o es algo que se comparte con otras especies altamente sociales, como los elefantes o los cuervos.





