El empresario José Augusto César León Asencio, mercadólogo de profesión, expresidente del Grupo León Jimenes, la Cervecería Nacional Dominicana y Cervecería Bohemia, murió hoy lunes, pocos días después de festejar su cumpleaños 90 (nació en Santiago de los Caballeros el 21 de febrero de 1934).

El menor de siete hijos del matrimonio Eduardo León Jimenes-María Asensio Córdoba transformó junto a sus hermanos lo que era una modesta fábrica de cigarros en uno de los grupos industriales y comerciales más grandes y admirados del país.

La Fundación León Jiménez presenta en su página institucional a este gran empresario, gran ser humano, hombre honesto, como el primer dominicano graduado en una institución norteamericana con especialidad en el área de Mercadeo.

Cursó el bachillerato en la Taft School (Watertown, Connecticut) y realizó sus estudios universitarios en el Babson Institute (Wellesley, Massachusetts, Estados Unidos de Norteamérica) Se licenció en administración de empresas con especialidad en mercadeo. Su preparación académica se convirtió en la base para llegar a desempeñar posiciones de gran trascendencia profesional.

Ha sido presidente de las empresas Cervecería Nacional Dominicana, Cervecería Bohemia, S. A. y Grupo León Jimenes.

Su capacidad de servicio le ha dado la oportunidad de trabajar como miembro distinguido de notables grupos de organizaciones empresariales, comunitarias y deportivas.

El alcance de su trayectoria le ha permitido ser merecedor de importantes reconocimientos, entre ellos: Anillo de Plata de Philip Morris Incorporated en 1978; Premio Julián Barceló de la Asociación de Cronistas Deportivos como Propulsor del Deporte en el 1986; Premio a la Excelencia en Marketing, otorgado por COLAM en el 1989.

También la Orden al Mérito Duarte, Sánchez y Mella, Grado de Gran Oficial, otorgado en 1993; Empresario del Año 1996, en octubre 1996; y Premio Empresario de las Américas, otorgado por la Federación Nacional de Comerciantes Detallistas de Provisiones en el 1999.

En el 2002 su Santidad Juan Pablo II le reconoció con la Orden de San Silvestre, Gran Insignia de Plata, la cual le fue entregada el 17 de Marzo en el Campus de la Universidad Católica de Santo Domingo.

De sólida formación ética, es un hombre íntegro, justo, de gran visión y sensibilidad. Sus condiciones personales y su compromiso con el desarrollo nacional le han llevado a forjar desde sus empresas un modelo ejemplar de responsabilidad social corporativa.

Ejerció la solidaridad con los mismos parámetros de excelencia que caracterizaron su trayectoria empresarial.

Su trato cálido, amable y abierto, junto a su gran agudeza y fino sentido del humor hacen memorable cualquier encuentro con este verdadero caballero, un amigo de todo el que tuvo la suerte de conocerle.