Un zoológico en Filipinas alimenta a los tigres con sangre helada e impide a los leones aparearse durante las horas más calurosas del día, ante la ola de calor que azota al país.

La capital Manila ha registrado en los últimos días temperaturas récord de calor, lo cual obligó a suspender las clases presenciales a lo largo del país archipiélago.

Las personas acuden a centros comerciales con aire acondicionado y a piscinas en busca de alivio ante el calor extremo, mientras en el Zoológico de Manila el personal se las ingenia para refrescar a los animales.

La prioridad ha sido evitar golpes de calor, en especial entre los grandes felinos, explica a la AFP el veterinario del zoológico, Dave Vinas.

El martes el termómetro registró una temperatura máxima de 37 ºC.

Durante el día, los muros y pisos de cemento de las jaulas y de los recintos se rocían con agua para bajar la temperatura.

A los tigres y leones los rocían frecuentemente con agua y les dan baños en piscinas dentro de sus recinWendell, un tigre de Bengala de cinco años y casi 400 kilos, no para de jadear mientras se remoja por horas en una piscina poco profunda.

«Igual que los gatos pequeños que tenemos en casa, ellos necesitan dormir al menos 12-16 horas diarias. Pero a esta hora, desde que se puso muy caliente, nadan para aliviar el calor del cuerpo», indicó Vinas.

Sentada en una plataforma de cemento, la leona Gab parece estar aburrida. Los guardianes alejaron a Diego, su compañero macho, para impedir que se apareen en las horas más calurosas del día.

«No queremos exponerlos al apareamiento en este calor», dice Vina. «No queremos provocar un golpe de calor», insiste.

Vinas destacó que estas prácticas eran normales en los meses calurosos de marzo, abril y mayo, pero aseguró que este año ha sentido el calor más intenso que recuerda.

«Incluso con buena ventilación, la temperatura empeora más y más cada año», comenta a la AFP.

«Debemos buscar lo mejor para los animales», afirma.