En medio de la creciente tensión entre Israel e Irán, el presidente ruso Vladimir Putin ha tomado una postura activa y directa: ha hablado con los líderes de ambas naciones para exigir una desescalada inmediata.
• Condenó los ataques israelíes en Teherán, calificándolos de “violación de la Carta de la ONU”.
• Expresó sus condolencias por las víctimas de los bombardeos, que incluyeron científicos nucleares y altos mandos militares.
• Prometió mantener contacto estrecho con Irán durante la crisis.
• Subrayó que cualquier conflicto sobre el programa nuclear iraní debe resolverse por medios diplomáticos y no militares.
• Insistió en retomar las conversaciones multilaterales, especialmente tras el colapso de las negociaciones nucleares en Omán.
“Rusia está comprometida con la estabilidad en Medio Oriente y seguirá trabajando con ambos lados para evitar una guerra abierta.”





