Desde la semana pasada hemos estado trabajando en la Reforma al Código penal; desde reuniones con diferentes sectores, vistas públicas, reuniones de la comisión, análisis de propuestas etc.
Desde la Cámara de Diputados nos hemos ocupado de escuchar múltiples veces a los sectores interesados, analizar posiciones a favor y en contra de los articulados propuestos, pero sobre todo atender con sentido crítico cada propuesta recibida.
Es importante resaltar que este código no tiene una semana en el congreso, fue nuevamente introducido en el senado hace semanas, llegó a la cámara de Diputados la semana pasada, pero aunque con modificaciones en menos de 20 artículos es el mismo proyecto que tiene 4 años discutiéndose en esta gestión legislativa.
El Código penal no se lleva con prisas, no está siendo festinado, todo lo contrario, los 20 años en total y la discusión permanente de este último ejercicio legislativo demuestra que ha sido analizado con calmas, ha recibido el escrutinio de todos los sectores y por fin cuenta con la voluntad política para aprobarse rescatando la esencia que motivó la discusión de la necesidad de reformar el antiguo y desfasado código penal que aún tenemos como norma.





