A dos años de la llegada al poder del Partido revolucionario Moderno a la dirección de las cosas publicas, en el caso de la provincia de San Cristóba, todo parece estar hecho,a juzgar  por el poco interés que se observa en las autoridades nacionales respecto a emprender obras que cambien el panorama de los principales municipios

La visita del presidente Abinader, en el primer año de su gobierno avivo el deseo de cambio para la provinci9a en función de las grandes necesidades que requiere,pero,al concluir sus dos primeros años, se observa una provincia sin cambios en su fisonomía, especialmente en su municipio cabecera,ya que obras que están planteadas desde hace décadas, no figuran en las intenciones de la actuales autoridades.

A groso modo señalaremos la necesidad de hacer un Domingo Savio,con los sectores vulnerable de la ciudad como son Jeringa ,Las Flores,Barrio Nuevo entre otros, modificando todo lo que allí hay en la actualidad, que convierte a sus moradores en victima de todas maldades, crímenes, represión e incluso secesión,pues se han convertido en un conglomerados humanos sobre los cuales no hay  el menor aprecio sobre lo que ellos son como ciudadanos de esta provincia.

Cambiar el aspecto del rio Nigua en su cruce por la ciudad de San Cristóbal forma parte de una necesaria transformación de la cuna de la constitución, pero para eso se requiere que el gobierno mire de otra forma la necesidad de desarrollo que requiere la provincia ya que con la realización de obritas aqui y allá, eso solo se convierte en mas de los mismos.

La ampliación a cuatro carriles del puente que enlaza el centro de la ciudad con madre Vieja Sur, ademas de la continuación de esa ampliación hasta llegar al puente del arrollo de Hatillo,es una obras que amerita el interés del Ministro de Obras P{publicas y de las principales autoridades del gobierno central para que pueda ser una realidad pues eso requiere gran inversión

Para cuando quedara convertir la entrada por el centro de San Cristóbal desde el monumento hasta la salida de la ciudad en algo que no sea el caos y desorden que reina ese trayecto que ya es muy estrecho para la movilidad que requiere la ciudad.