Uno de cada cuatro dominicanos está en riesgo de presentar un infarto cerebral o ICTUS, ya que esta enfermedad no distingue edades, clases sociales ni sexo, advirtió la doctora Ryna Then, neuróloga vascular dominicana, dedicada al tratamiento de pacientes con enfermedades cerebrovasculares en Estados Unidos.

Dijo que el ICTUS se ha convertido en una alarmante epidemia mundial y en República Dominicana es la causa número uno de muerte por enfermedad neurológica y número uno también de discapacidad. Agregó que aunque puede pasarle a cualquier persona, es bien conocido que existen factores de riesgos que pueden evitarse como medida de prevención.

De ahí la importancia, de acuerdo a la especialista, de que tanto autoridades como médicos aúnen fuerzas para llevar educación y atención a todos los rincones del país, porque el ICTUS puede pasarle a cualquiera, “sabemos que puede afectar a uno de cada cuatro dominicanos”.

Aumentará en un 50%

Señaló que aparte de esa alta prevalencia e incidencia que tienen esos eventos cardiovasculares, las proyecciones indican que en los próximos 30 años la mortalidad aumentará en un 50% en los países de bajos y medianos ingresos como es el caso de República Dominicana.

Advirtió que el ICTUS no respeta edad, clase social, sexo, pero que también hay factores de riesgo que pueden llevar a desarrollar la enfermedad, que necesitan monitoreo y tratamiento.

Señaló que nadie está escapo a presentar ICTUS. La doctora Then participó en el reciente congreso de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía donde expuso sobre el manejo de casos complejos con trombolisis que es un tratamiento de primera línea para pacientes que llegan al hospital con esos eventos agudos.

El abordaje

La doctora Then entiende que el abordaje de los eventos cardiovasculares debe ser en varios pilares y frentes, entre ellos el monitoreo de las poblaciones en riesgo de desarrollar problemas de hipertensión y diabetes, y que una vez identificado tratarlos agresivamente con medicamentos y actividad física, para llevarlos a niveles estables.

En aquella población donde ya esas medidas han fallado, se debe, agregó, poner a su disposición en las clínicas y hospitales los medicamentos de primera línea que evitan que esa enfermedad sea discapacitante para el paciente, como son la trombolisis endovenosas, que se administra en las primeras 4.5 horas del desarrollo del evento, el cual diluye el coágulo que está tapando la arteria, evitando discapacidad y muerte.