Los munícipes de la comunidad de Cambita, en San Cristóbal, mostraron indignación tras la muerte de Kiko la Quema, quien era considerado el delincuente más buscado por la Policía Nacional.

Aseguraron que con la presencia de Kiko otros delincuentes no se atrevían a hacer daño a los residentes de este sector. En tal sentido, afirmaron que, a pesar de que era un criminal, mantenía el orden.

«La Policía ahora que tome carta en el asunto y haga su trabajo, ahora en Cambita. Si no se ponen va a ver mucha delincuencia. Él ponía orden aquí, no se robaba, no se atracaba», manifestó uno los residentes de dicha zona.