Por LEONARDO CABRERA DIAZ
Conforme se acerque febrero 18, cita electoral para escoger autoridades municipales, Alcaldes, Concejales, Encargados de Distritos y Vocales, así irá aumentando el nerviosismo, los insomnios y las arritmias cardíacas de candidatos y partidos políticos.
En febrero es casi obligatorio ganar, tener un triunfo convincente. Sencillamente un mal febrero 18, es un mal augurio o presagio de frente a mayo 19.
Y es que los resultados de febrero definirán en gran medida el escenario electoral de mayo, cualquier traspiés, resbalón o titubeo, será difícil de superar y pudiera marcar tendencias en ambos sentidos de la balanza, para ganar o perder.
Los partidos políticos y los candidatos están conscientes de esta realidad, saben que para ganar hay que guayar la yuca, gastar las suelas de los zapatos y sobretodo, y más que todo, “la logística,” la meneutica, los recursos económicos, porque sin cuartos no hay na.’
Todos apuran el paso, y hasta se pasan de simpáticos, tanto en el oficialismo, como en la oposición.
Febrero, ineludiblemente, es la gran antesala, de los aciertos y los desaciertos políticos que se expresarán en mayo 19, en algunos con risas y felicidad, en otros, con tristeza, llantos y ganas de llorar.
Con Dios siempre