El modelo que está aplicando el gobierno para vacunar a la población contra el Covid-19 es correcto, eficaz y humano.
Y la respuesta ciudadana, en consecuencia, ha sido de aceptación generalizada y de colaboración para enfrentar la pandemia que azota al mundo.
ajo ese modelo, el Estado pone la mayor proporción de dinero para adquirir las vacunas, los insumos y desplegar la logística y el personal sanitario para que la gente acuda a los puntos establecidos a inmunizarse.
Si hasta hoy esa iniciativa es un éxito… ¿De dónde sale la idea y por qué se acogió la decisión de cargar a los pacientes una parte importante del pago para las pruebas diagnósticas del Covid?
Limitar el financiamiento oficial a una prueba PCR por persona al año, como lo han hecho las autoridades sanitarias y que desde ayer aplican las Prestadoras de Servicios de Salud por instrucciones de las Administradoras de Riesgos de Salud, es un serio traspié al esfuerzo de identificar a los afectados del Covid para cortar el contagio masivo.
En un momento tan decisivo para el país frente a la pandemia provocada por un virus mutante y peligroso, no vale la pena que el gobierno haga una labor admirable para vacunar y evada su responsabilidad para diagnosticar a los afectados.
Si el Estado no está en condiciones de dar el servicio de pruebas antigénicas gratuitas en todos los hospitales del país a los que pueden acudir los estratos más pobres, el modelo de cubrir solo una PCR parece un serio obstáculo en la lucha contra el virus y sus consecuencias para la salud y la economía.
Ojalá que enderecen ese entuerto. Y pronto!





