El modelo de gestión del hospital Juan Pablo Pina no resiste ningún análisis acorde con la realidad que vive el mundo en la actualidad, tal parece, que los que allí asisten a buscar atención medica van a mendigar, pues en su mayoría deben llegar a las 5 de la mañana para recibir un tique de consulta y muchas veces, a las 11 de la mañana les informan que el medico no fue a la consulta

Su estructura comunicacional con los paciente sigue intacta desde hace 30 o 40 años y sus directores siguen el librito de ineficiencia que durante ese tiempo se ha practicado en detrimento de la población pobre.

Si el paciente logra llegar a medico y debe continuar con el proceso, el especialista le pone una cita de 3 o 4 meses, sin importar la urgencia de la enfermedad que el paciente tiene

Pacientes hipertensos que requieren un seguimiento de su situación se les indica su nueva cita para dentro de tres meses  si es que para esa fecha no han colapsado de un infarto.

En el Pina hay islas de poder que manejan los departamentos como una parcela propia y se estila mucho el trafico de influencia para no tener la dicha de moriri sin recibir la atención que se requiere